viernes, 2 de julio de 2021

El recuerdo de Ernest Hemingway sigue vivo en Madrid.

EL RECUERDO DE ERNEST HEMINGWAY SIGUE VIVO EN MADRID. 

Fotografía enmarcada de Don Ernesto, expuesta en el ventanal derecho de la Cervecería Alemana.

Sesenta años después de su muerte, el recuerdo del escritor norteamericano Ernest Hemigway (1899-1961) sigue vivo en Madrid. Desde su primera visita, Hemingway sintió un gran afecto por nuestro país y la forma de ser de los españoles. Cuando venía a España se sentía como en su propia casa. Aquí se empapó del espíritu español, de la fiesta de los toros y se inspiró para realizar tres de sus grandes obras: “Fiesta” (1926), “Muerte en la tarde” (1932),  y “Por quién doblan las campanas” (1940).

Hemingway escribiendo una crónica periodística en 1939. Fuente :  https://www.wamc.org/

En un párrafo de su libro “Muerte en la tarde” expresa de esta forma su amor a Madrid : "Cuando se conoce Madrid es la ciudad más española de todas, la más agradable para vivir, la de la gente más simpática, y, un mes con otro, la de mejor clima del mundo". 

Imagen actual del Hostal Aguilar de la Carrera de San Jerónimo, anteriormente llamado Pensión Aguilar. 

La primera visita que realizó a Madrid fue en 1923, dedicándose a ver corridas de toros y tomar notas para  escribir un libro sobre el mundillo taurino. Posteriormente regresó varios veranos a la ciudad. Entre 1923 y 1926 se hospedó con su familia en la antigua Pensión Aguilar, hoy día Hostal Aguilar (Carrera de San Jerónimo, 32), dónde solía ocupar la habitación número 7. También frecuentó el Hotel Biarritz, transformado hoy día en hostal, en la calle Victoria 2.

Imagen actual del Hostal Biarritz de la calle Victoria, anteriormente llamado Hotel Biarritz.

Regresó en 1937 y 1938 durante la guerra civil española, trabajando como corresponsal de prensa de la agencia North American Newspaper Alliance (NANA). Uno de los hoteles donde se alojó fue el lujoso Hotel Gaylord´s. Situado entre las calles Alfonso XI  y Valenzuela del barrio de los Jerónimos, fue demolido en los años sesenta. El escritor “alojó” en este hotel durante tres días a Robert Jordan, personaje de su novela “Por quién doblan las campanas”.

Imagen del desaparecido Hotel Gaylord´s, situado en la calle Alfonso XI esquina a Valenzuela. Fuente :  https://antoniocdelaserna.wordpress.com/

Fue un asiduo cliente del desaparecido hotel Florida de la plaza del Callao. En este hotel y en el cercano bar del Hotel Gran Vía coincidió con fotógrafos, periodistas y escritores, como Dos Passos, Saint-Exupéry o Malraux. Hemingway cita a este último hotel en sus obras “La Quinta columna” y “Night before the battle”.

Imagen actual del Hotel Gran Vía, situado en la Gran Vía esquina a la calle Tres Cruces.

Placa que recuerda al escritor en la fachada del Hotel Gran Vía.

Solía frecuentar el bar Chicote (Gran Vía, 12) cuyo ambiente le agradaba especialmente, ya que “podía tomar una copa y conversar sin ser molestado”. Su cóctel favorito era el Papa Doble, compuesto de ron, licor de marrasquino, limón y uva. 

Imagen actual del Bar Chicote de la Gran Vía. Inaugurado en 1931, lleva hoy día el nombre de Museo Chicote.

Le gustaba sentarse en la mesa del rincón a la derecha de la entrada, desde donde contemplaba la vida de la Gran Vía. Aquel lugar era entonces un centro de reunión de corresponsales, intelectuales, artistas españoles y extranjeros. Desde el cercano edificio de la Telefónica se enviaban sus crónicas periodísticas, tras pasar por la censura de guerra de la Oficina de Prensa Extranjera.

Rincón preferido de Hemingway a la entrada del Bar Chicote.

Ernest Hemingway brindando junto al barman Perico Chicote. Fotografía expuesta en el Bar Museo Chicote. Fuente: https://rojocangrejo.com/ 

En el Hotel Florida de la plaza de Callao escribió su obra teatral “la Quinta columna”. El hotel estaba relativamente cerca del frente de guerra y desde allí se oían los bombardeos contra el edificio de la Telefónica, entonces el más alto de Madrid. Por ello la Gran Vía fue conocida popularmente como la “avenida de los obuses”. 

Hotel Florida de la plaza de Callao. Tarjeta postal de Kallmeyer y Gautier. Fuente: http://www.memoriademadrid.es/

Curiosamente era el único establecimiento con agua caliente en un Madrid en guerra. El Hotel Florida era un soberbio edificio de estilo ecléctico, levantado en 1924 por el genial arquitecto Antonio Palacios. Fue tristemente demolido en 1964 y en su solar se construyó el anodino bloque de ladrillo de los antiguos almacenes Galerías Preciados.

Placa municipal que recuerda al Hotel Florida, situada en la fachada de los antiguos almacenes de Galerías Preciados de la plaza de Callao.  

Tenía amigos en las Brigadas Internacionales, grupos de voluntarios de todo el mundo que vinieron a a España a luchar al lado del bando republicano. Por entonces el Cuartel General se encontraba en un caserón señorial de la calle Velázquez 63, visitado por el escritor y citado en sus novelas. Precisamente el personaje de Robert Jordan es un brigadista internacional en su obra “Por quién doblan las campanas”.

Antiguo Cuartel General de las Brigada Internacionales de la calle Velázquez.

Pasada la guerra, Hemingway volvió en 1954 a Madrid, ciudad a la que tenía un gran cariño. Hablaba bien el español y le gustaba que le llamaran Ernesto. Hospedado en el hotel Palace, le entusiasmaba tomar en su bar “dry Martini” y observar la pericia del barman preparando cócteles. Este hotel es citado también en su libro “Fiesta”.

Entrada principal del Hotel Palace en la plaza de las Cortes.

 También era un asiduo de la Cervecería Alemana de la plaza de Santa Ana, dónde disfrutaba de la cerveza con gambas junto a su esposa Mary. El escritor escribió un artículo alabando este local en la revista “Life”. 

Cervecería Alemana de la plaza de Santa Ana.

Mesas clásicas de mármol en el interior de la Cervecería Alemana. 

Dentro de la Cervecería encontramos dos recuerdos del escritor: una fotografía enmarcada en la mesa del ventanal derecho que mira a la plaza, y otra fotografía expuesta en el salón, en la que aparece junto al torero Antonio Ordoñez.

Imagen del escritor con el torero Antonio Ordoñez, expuesta en la Cervecería Alemana.

Le gustaba mucho comer cochinillo asado en el restaurante Casa Botín (C/ Cuchilleros, 17). Según nos cuenta su actual gerente Antonio González, intentó con poco éxito cocinar una paella en los fogones de Casa Botín. Al final le dijo al entonces propietario don Emilio González: “Será mejor que me siga dedicando a la escritura”. 

Restaurante Casa Botín de la calle Cuchilleros, fundado en 1725.

Horno histórico de Casa Botín, con los cochinillos preparados para ser asados.

Solía frecuentar el comedor del primer piso, sentado en una mesa con la espalda dando a la pared debido a su trastorno obsesivo. Este prestigioso restaurante de casi tres siglos de antigüedad es citado en sus obras “Fiesta” y “Muerte en la tarde”. 

Rincón preferido del escritor en el comedor del primer piso de Casa Botín. 

En la capital disfrutó de sus amigos españoles, de las corridas de toros en Las Ventas, y del arte de Goya y Velázquez en el Museo del Prado. Curiosamente también acudió en ocasiones al antiguo Matadero de Legazpi, ya que le gustaba observar el despiece de la reses.  La plaza de toros de Las Ventas era como un templo sagrado para él. Reflejada en su obra “Muerte en la tarde”, comentaba que visitar este coso era condición imprescindible para aquel que quisiera saber sobre los toros.

Fotografías y recuerdos gráficos del escritor en el comedor del antiguo restaurante El Callejón.

Entrada al antiguo restaurante El Callejón de la calle Ternera, hoy día restaurante cubano.

A la hora de comer le gustaba ir al número 4 de la calle Ternera, una bocacalle del tramo final de la calle Preciados. Donde hoy vemos un restaurante cubano estuvo hasta 1994 el viejo restaurante El Callejón.  Este restaurante llevaba funcionando desde 1944 como casa de comidas caseras. Tenía un salón independiente muy del gusto del escritor, donde solía comer. El local fue descrito por el premio Nobel en uno de sus artículos publicado en la revista “Life” por tener  "la mejor comida de la ciudad" y por el clarete de Valdepeñas que servían.  Llegó incluso a tener allí una mesa reservada de forma permanente para él.

Busto en homenaje al escritor, obra del escultor Santiago de Santiago.

Comedor principal del antiguo restaurante El Callejón, lleno de fotografías de Hemingway.

Afortunadamente se ha respetado el salón de este establecimiento, que conserva un busto del escritor realizado por Santiago de Santiago, y numerosas fotografías enmarcadas. La escultura se instaló en 1982, costeada por un grupo de amigos españoles que tuvo en su momento una estrecha relación con el autor y que se reunían en el llamado “Rincón de Hemingway”. Estaba formado por figuras como los toreros Luis Miguel Dominguín y Antonio Ordoñez, los escritores José Luis Castillo Puché y Jorge Semprún, o el escultor Santiago de Santiago, entre otros.

Se conserva también una breve dedicatoria y la firma del escritor enmarcada, recuerdo de una visita que realizó a mediados de los años 50 al piano-bar Las Cuevas de Sésamo, en la calle Príncipe, 7.

Dedicatorias de los clientes de las Cuevas de Sésamo. En el centro aparece la firma de Hemingway.

Hemingway volvió en 1959 a Madrid, siguiendo las carreras de los entonces toreros rivales Antonio Ordoñez y Luis Miguel Dominguín. Se alojaba en el hotel Suecia, que todavía le recuerda en su  Hemingway Cocktail Bar, llamado así en homenaje al escritor. Desde allí enviaba sus crónicas taurinas a la revista “Life”.

Entrada al Hoel Suecia, en la calle Marqués de Casa Riera.

Meses más tarde se agravaron sus desórdenes mentales y estuvo sumido en una fuerte depresión. Finalmente su familia consiguió hacerle regresar en avión a EEUU en el otoño de 1960. El escritor dejó definitivamente Madrid, ciudad a la que ya no regresaría más. El 2 de julio de 1961 se suicidó, disparándose un tiro con un rifle en su casa de Ketchum (Idaho).  


Mi mayor agradecimiento a Antonio González -restaurante Casa Botín- , a Rubén Gómez -Grupo Mercado de la Reina-, a la Cervecería Alemana y al restaurante "Cuando salí de Cuba" por su amabilidad y las facilidades dadas para la realización de las fotografías. Muchas gracias también a Elena Martínez, autora de muchas de las imágenes de este artículo. 

  

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa 2021.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

 


viernes, 25 de junio de 2021

El Hospital más antiguo de Madrid.

EL HOSPITAL MÁS ANTIGUO DE MADRID.

Entrada principal al Hospital en la calle San Bernabé.

El Hospital de la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asís se halla en la calle San Bernabé 13, muy próxima a la Basílica de San Francisco El Grande . Con más de 300 años de historia, es el hospital más antiguo de Madrid y uno de los más antiguos del mundo, ya que su actividad asistencial no se ha detenido desde su fundación. En la actualidad se encuentra concertado con la Sanidad Pública madrileña y con sociedades médicas privadas.

Vista del complejo hospitalario desde la Gran Vía de San Francisco, con la Capilla en primer término.

Fue mandado construir por la Orden Franciscana con el fin de atender a los hermanos pobres de esta Fraternidad, que realizaba una gran labor de beneficencia en la época. Durante los siglos  XVII y XVIII congregó a varios miles de miembros en Madrid, entre los que destacaron personajes como los escritores Calderón, Cervantes, Lope de Vega y  Quevedo.

Portada y entrada principal de la Capilla del hospital en la calle San Bernabé.

Se levantó en el solar donde estuvieron las casas del magistrado Don Gil Imón de la Mota. Las obras duraron de 1679 a 1697, con un coste de 624.000 reales. La enfermería empezó a funcionar unos años antes de la terminación completa del edificio. El 5 de enero de 1686 ingresó el primer enfermo, llamado Manuel Rodríguez.

Portal de entrada al Hospital de la V.O.T.

Gran escalera del Hospital, adornada con notables obras artísticas.

Al atravesar su portal se accede al vestíbulo de la planta baja, desde donde parte la gran escalera barroca hasta el piso superior. Construida en 1683, conserva una bóveda pintada por Teodoro Ardemans, cuadros destacados de Carreño de Miranda y Anton Van Dyck y un busto de San Francisco de Agustín Querol, entre otras obras.

Lienzos de Carreño y Van Dyck y escultura de Querol en la pared principal de la escalera.

Detalle de las pinturas de Ardemans que decoran la bóveda de la escalera.

El edificio principal consta de dos plantas y está distribuido alrededor de un patio ajardinado, resultante de haber cerrado con ventanales el antiguo claustro. 

Patio ajardinado del Hospital de la V.O.T.

Obras artísticas de temática religiosa que decoran las galerías de la planta baja alrededor del patio.

Las galerías que rodean este patio en ambas plantas conservan una gran cantidad de cuadros de temática religiosa, con obras notables de pintores como Vicente Carducho, fray Juan Ricci, Mateo Cerezo y Gregorio Ferro, entre otros autores. La galería superior se encuentra adornada también por mobiliario clásico de distintas épocas.

Galerías de la planta superior, adornadas con lienzos y mobiliario clásico. 

Detalle de las obras expuestas en la galería de la planta superior.

 En el piso superior se conserva una farmacia histórica, con un botamen o colección de botes antiguos de gran valor. Fueron realizados en porcelana de Limoges (Francia) y están expuestos en armarios de caoba. 

Farmacia histórica del Hospital, con la colección de botes y tarros antiguos de porcelana de Limoges.

Detalle de uno de los tarros de cerámica de Limoges de la Farmacia.

Utilizado hoy día como sala de Juntas, está decorada además por un gran tapiz belga, varias tallas religiosas, un ecce homo y algunos cuadros antiguos.

Gran tapiz y vitrinas con obras artísticas en la Farmacia del hospital.

Otro de los armarios que conserva la gran colección de la Farmacia.

El archivo histórico del Hospital custodia todos los documentos y legajos que se han generado durante sus tres siglos largos de historia. Curiosamente allí encontramos una silla de manos con un gran escudo de la V.O.T. que era utilizada antiguamente para el transporte de los enfermos.

Antigua silla de manos utilizada para el transporte de enfermos y conservada dentro del Archivo histórico.

A la izquierda de la entrada principal de la calle San Bernabé podemos ver el acceso a la Capilla. Realizada por varios arquitectos entre los que sobresale Teodoro Ardemans, fue terminada en 1697 a la vez que el hospital.  De estilo barroco, consta de una sola nave y capillas laterales.

Interior de la Capilla del Hospital, construida en 1697.

Sacristía de la Capilla del Hospital de la V.O.T. con las cajoneras donde se guardaban las ropas litúrgicas.

Conserva tallas y cuadros de autores de la época, entre los que destaca la Inmaculada de Pereda.  El altar fue realizado a finales del siglo XVIII en estilo neoclásico y está realizado en estuco imitando mármoles. Tras el altar mayor se encuentra la sacristía, que mantiene el ambiente de la época de la construcción.  Esta capilla está abierta al público y tiene misas a diario.

Lienzo de la Inmaculada, obra de Antonio de Pereda (1611-1678).

Altar mayor de la Capilla, realizado en el siglo XVIII en estilo neoclásico.

Al principio, las enfermeras, eran hermanas de la Orden Franciscana Seglar. Más tarde fueron sustituidas por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul. A partir de 1919 y hasta la actualidad, en el centro trabajan las hermanas Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor.

Detalle de las capillas barrocas situadas en la nave principal.

El centro fue pionero en el tratamiento de la tuberculosis en España. También se destacó por ser uno de los primeros en ofrecer el servicio de radioterapia y tener uno de los quirófanos mejor equipados de Madrid. En los años 50 empezó la transformación del Hospital, con la apertura de consultas externas, la ampliación del inmueble y la construcción de habitaciones individuales. Hoy día es un moderno hospital con todos los adelantos actuales que requiere el ejercicio de la medicina.

Material utilizado antiguamente en el servicio de oftalmología, expuesto hoy día en la galería superior.

Mi mayor agradecimiento a don Antonio Pérez, Hermano Ministro de la V.O.T. de San Francisco de Asís, por sus amenas explicaciones de la historia de este Centro hospitalario  y todas las facilidades dadas para la realización de las fotografías. 

Más información en la página :   www.hospitalvot.org


Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2021.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor. 

viernes, 18 de junio de 2021

La destrucción de la muralla musulmana de Madrid.

LA DESTRUCCIÓN DE LA MURALLA MUSULMANA DE MADRID. 

Vista del parque Emir Mohamed I, que muestra el lienzo de muralla más grande que se conserva en Madrid.
 

En 1960 se perpetró uno de los más graves atentados contra el patrimonio histórico de Madrid, con la construcción de un bloque de viviendas en la calle Bailén 12, junto al Viaducto.

Edificio de la calle Bailén 12, situado junto al Viaducto.

El edificio fue diseñado entre otros por los prestigiosos arquitectos Fernando Moreno Barberá y Julio Cano Lasso. Para la concesión de la licencia municipal, el Ayuntamiento exigió un acceso a la muralla musulmana visitable por el público. Los restos de la muralla habían aparecido en 1953, tras la demolición del antiguo palacio de Malpica que ocupaba los números 81 y 83 de la calle Mayor.

Fotografía del historiador Jaime Oliver Asín que muestra el descubrimiento de la muralla en diciembre de 1953. Fuente:  http://palomitasdemadrid.blogspot.com/

El proyecto inicial dejaba la planta baja diáfana, pero al ejecutarse el edificio la normativa se incumplió alevosamente, situando el aparcamiento en el sótano y destruyendo una torre y un par de tramos de dicha muralla.  Hoy día quedan algunos restos visibles en la entrada al garaje del inmueble desde la Cuesta de Ramón, utilizados lamentablemente para albergar los cubos de basura de la comunidad.  Lo más vergonzoso es que había sido declarado Monumento Histórico-Artístico en 1954.

Entrada al garaje del edificio desde la Cuesta de Ramón, con los restos de muralla que quedaron tras la destrucción. 


Detalle del espesor de la muralla el la parte baja del edificio.

La muralla se edificó en el siglo IX, durante la dominación musulmana. Formaba parte de una fortaleza defensiva que pretendía frenar los ataques de los reinos cristianos sobre la ciudad de Toledo. A su alrededor se fue desarrollando la medina de Mayrit, en la colina donde hoy día se sitúa la Catedral y el Palacio Real.


Detalle de los elementos constructivos de la muralla, situados en la parte privada del edificio y no visibles desde la calle.

Lienzo de la muralla destruido durante la construcción del edificio


Esta muralla tiene continuidad y es visitable en el anexo parque Emir Mohamed I, llamado así en recuerdo del fundador de la ciudad.  Con una longitud de unos 120 metros, se compone de un paramento de bloques de silex, sobre el que se disponen sillares de piedra caliza, unidos con argamasa de cal.  El parque está situado en la Cuesta de la Vega y abre al público los fines de semana y los festivos.

Restos visibles de la muralla en los soportales del edificio que continúan hasta el parque del Emir Mohamed I.

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa   2021.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

viernes, 11 de junio de 2021

Sandoval, el Centro médico de estilo "Art-Déco".

SANDOVAL, EL CENTRO MÉDICO DE ESTILO "ART-DÉCO". 

Entrada principal al Centro médico Sandoval por el chaflán de las calles Sandoval y Ruíz.

El Centro Médico Sandoval es un curioso inmueble que se encuentra en el número 7 de la calle Sandoval, haciendo esquina a la calle Ruiz, en el distrito de Chamberí.

Este edificio fue construido por el arquitecto Ricardo Macarrón Piudo en estilo  “Art-Déco”, de moda en aquella época.  Inaugurado el 24 de mayo de 1928 por el rey Alfonso XIII, se le puso el nombre de Dispensario Antivenéreo Martínez Anido, nombre del entonces Ministro de la Gobernación durante la  Dictadura del General Primo de Rivera.   

Detalle de la antigua puerta de la calle Ruíz por las que accedían únicamente los hombres.

Este edificio de tres plantas tuvo en su época entradas separadas, para hombres en la calle Ruíz y para mujeres en la calle Sandoval. Albergó durante muchos años la sede de la Academia Española de Dermatología y Venereología y una Oficina de Propaganda Sanitaria Social. En su sala de conferencias se realizaron cursos, oposiciones y reuniones de médicos de la Lucha Nacional Antivenérea. 

Escaleras y portal de acceso en el chaflán del edificio.

A partir de su presentación oficial en  la Exposición de Artes Decorativas e Industriales de París en 1925,  el estilo Art Déco se extendió y popularizó rápidamente por Europa y EEUU. Este estilo influyó enormemente en el arte, la arquitectura y el diseño gráfico e industrial perdurando hasta el comienzo de la segunda guerra mundial.  

Detalle de uno de los paños exteriores decorados con dibujos geométricos, siguiendo la técnicas del "esgrafiado·

Lo más destacable de este inmueble de  tres plantas son sus dos fachadas, que dan a las calles Sandoval y Ruíz.  Se encuentran totalmente cubiertas con decoración hecha con la técnica del “esgrafiado”, repitiendo dibujos geométricos en relieve de color verde sobre fondo crema.

Detalle de la parte superior del chaflán, realizado en granito.

La portada principal, situada en el chaflán entre las dos calles, está labrada en granito hasta la planta superior. Se remata en un frontón curvado, con dos pináculos cilíndricos a los lados. Según los expertos en arquitectura, la decoración de este chaflán está influenciada por el movimiento artístico de la Secesión vienesa.

Detalle de uno de los paños laterales decorados con la técnicas del "esgrafiado".

Este Centro, dependiente de la Comunidad de Madrid, es la clínica de referencia en España para la prevención, detección y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual (E.T.S.).

 

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa 2021.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.


San Nicolás, la iglesia más antigua de Madrid.

SAN NICOLÁS, LA IGLESIA MÁS ANTIGUA DE MADRID.  Vista de la entrada principal al templo desde la plaza de San Nicolás. La iglesia más antigu...