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domingo, 6 de junio de 2021

El "viaje de agua" del Palacio de Tepa.

EL "VIAJE DE AGUA" DEL PALACIO DE TEPA. 

Fachada principal del antiguo Palacio del conde de Tepa que mira a la calle San Sebastián.

En el número 2 de la calle San Sebastián, con fachadas también a las calles Atocha y plaza del Ángel, podemos admirar el antiguo Palacio del Conde de Tepa. Este elegante edificio se levantó entre finales del siglo XVIII y principios del XIX por iniciativa de Francisco Leandro de Viana, primer conde de Tepa. El arquitecto Jorge Durán presentó un proyecto que fue aprobado por el entonces Arquitecto Mayor de la Villa, el insigne Juan de Villanueva.  

Entrada principal al palacio desde la calle San Sebastián.

Se construyó en piedra y ladrillo alrededor de dos patios, siguiendo un estilo neoclásico. A finales del siglo XIX se dividió y transformó en viviendas particulares y locales comerciales. Con los años fue sufriendo un gran deterioro, hasta que fue rehabilitado en 2010 como hotel de lujo.

Locales comerciales en los bajos del palacio durante los años 50 del siglo XX. Fuente:   https://www.pinterest.es/

En la planta baja se hallan unos restos arqueológicos conservados y expuestos bajo un suelo de cristal. Se trata del "viaje de agua" de la Castellana, fechado hacia 1612. Esta canalización subía desde el Paseo del Prado por la calle Atocha, surtiendo de agua no solo a este antiguo palacio. También llegaba hasta  11 fuentes públicas, atendidas por 147 aguadores, y 85 fuentes particulares. El viaje estuvo en funcionamiento hasta que se construyó el Canal de Isabel II en 1858.

Detalle del suelo acristalado que expone los restos del "viaje de agua" de la Castellana.

Escalera de acceso al "viaje de agua" y restos arqueológicos.

La sala de suelo acristalado muestra unas escaleras de bajada al pozo de registro, el aljibe y otras galerías, acompañados por  paneles explicativos de su historia. Situada detrás de la Recepción , este conjunto musealizado es accesible a todo aquel que lo solicite,  ya que forma parte del patrimonio histórico de Madrid.

Restos arqueológicos musealizados, situados detrás del mostrador de Recepción del Hotel.

En el exterior del edificio, esquina a la plaza del Ángel, una placa municipal recuerda que aquí estuvo hasta 1766 la Fonda y Café de San Sebastián. 

Placa en la esquina de la calle San Sebastián con la plaza del ángel.

En este lugar se reunían durante el siglo XVIII en animada tertulia escritores ilustrados como Nicolás Fernández de Moratín y su hijo Leandro, José Cadalso, Tomás de Iriarte, Félix María de Samaniego,  Jovellanos o Meléndez Valdés, entre otros. En este establecimiento transcurría la obra satírica de Leandro Fernánde de MoratínLa comedia nueva o el Café”, estrenada en 1792.

Vista de la fachada principal del palacio del Conde de Tepa. 

 

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa   2021.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

viernes, 23 de abril de 2021

La huella de Miguel de Cervantes en Madrid.

LA HUELLA DE MIGUEL DE CERVANTES EN MADRID.

Lápidas en la calle Cervantes nº 2. Aquí estuvo la última residencia donde habitó el escritor hasta su muerte. 

Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá de Henares en 1547. De joven estudió Letras y Humanidades en el Estudio de la Villa, dónde recibió clases del catedrático de Gramática  Juan López de Hoyos. Tras su participación en la batalla de Lepanto y su cautiverio en Argel, pudo regresar a Madrid gracias al rescate pagado por la Orden de los Trinitarios.


Placa en el edificio de la calle de las Huertas nº 18, donde estuvo una de las residencias madrileñas del escritor.

Buena parte de su vida la pasó en la capital de España, dónde escribió la mayor parte de su obra literaria. Residió en varias casas del hoy día llamado barrio de las Letras: en la plaza del Matute, la calle León, la calle de Huertas, y finalmente en la calle Francos, rebautizada más tarde como calle Cervantes.


Lápida en el edificio de la calle de la Villa nº 2, donde estuvo situado el Estudio de la Villa.

Lápida en el número 2 de la calle de la Villa, situada entre la calle Pretil de los Consejos y la plaza de la Cruz Verde. La calle se llamó antiguamente “Estudio de la Villa”, ya que en el solar que ocupa la finca del número 2 estuvo durante el siglo XVI el Estudio de la Villa.

Aquí impartió sus clases el historiador y catedrático Juan López de Hoyos, uno de cuyos alumnos era Miguel de Cervantes, al que llamaba “mi caro y amado discípulo”.

 


Medallón y placas en recuerdo del escritor en la calle Cervantes nº 2.

Medallón y lápida de mármol, tallada por Esteban de Agreda en 1834, sobre la fachada del edificio de la calle Cervantes 2,esquina a la calle del León. Esta finca se construyó en 1833 en el solar donde estuvo la última casa que habitó el escritor en el siglo XVII.

Se da la circunstancia que el escritor y madrileñista Ramón Mesonero Romanos intentó sin éxito convencer al dueño de la casa para evitar su derribo. Fernando VII llegó a dictar una Real Orden para comprar el solar y construir allí “algún establecimiento literario”, proyecto que rechazó el ignorante propietario. En aquella época tenía el nombre de calle Francos

 


Gran lápida con la efigie de Cervantes y una escena del Quijote. Situada en la fachada de la Sociedad Cervantina de la calle Atocha 87.

Lápida de bronce en la que aparece en un medallón Miguel de Cervantes con la pluma en la mano, y más abajo, una escena de El Quijote. Es una copia del original de mármol, labrado en 1905 con forma de retablo plateresco por Lorenzo Coullaut Valera.

La podemos ver en la fachada de la Sociedad Cervantina, fundada en 1953 en la calle  Atocha 87. El edificio era el antiguo Hospital del Carmen, dónde se instaló la Imprenta de Juan de la Cuesta. Aquí se imprimió en mayo de 1605 la primera edición de El Quijote.



Lápida en la fachada del edificio de la calle San Eugenio nº 7, donde estuvo la imprenta de Juan de la Cuesta. 

Lápida en el número 7 de la calle San Eugenio.  Esta calle se encuentra situada frente a la Sociedad Cervantina, entre la calle Atocha y la de Santa Isabel. La placa se instaló en 1905 para recordar que en el solar que ocupa esta casa de viviendas estuvo la imprenta de Juan de la Cuesta.  Este establecimiento se había trasladado en 1609 a esta calle, procedente de la cercana calle de Atocha. Aquí se imprimió en 1615 la segunda parte de El Quijote.


Monumento al escritor en la plaza de las Cortes.

"Capsula del tiempo" hallada bajo la estatua. Fuente:  https://www.20minutos.es/

 Monumento a Cervantes en la plaza de las Cortes, realizado en 1835 por Antonio Solá y fundido en bronce en Roma. Fue la primera escultura que se levantó en Madrid en homenaje a un escritor, ya que hasta entonces solo se erigían estatuas a los monarcas y a los santos. El pedestal es obra de Isidro González Velázquez  y los relieves de Francisco Piquer.

Cuando se trasladó esta estatua en diciembre de 2009 debido a las obras de remodelación de la plaza, se encontró bajo ella una “capsula del tiempo”. Dentro de una caja de plomo se hallaron monedas, prensa, varios ejemplares del Quijote, el Estatuto Real de 1834, litografías, aguafuertes y otros objetos de la época de construcción.


Monumento a Cervantes en la plaza de España. 

Gran monumento a Cervantes en la plaza de España. En 1915 se convocó un concurso hacional para conmemorar con una gran obra el tercer centenario de la muerte del escritor. Fue ganado por el arquitecto Martínez Zapatero junto con el escultor Lorenzo Coullaut Valera. Tras recaudar fondos entre los países castellanohablantes para sufragar su construcción, las obras comenzaron en 1925. A pesar de estar inacabado, fue inaugurado el 13 de octubre de 1929. Entre 1957 y 1960 fue completado con las estatuas de Aldonza y Dulcinea, y los grupos escultóricos de La Gitanilla y de Rinconete y Cortadillo. Estas obras fueron realizadas por el hijo del escultor inicial, Federico Coullaut Valera, supervisado por el arquitecto Pedro Muguruza,

Podemos ver al escritor sentado, sosteniendo en la mano un ejemplar de El Quijote. A los lados sobre pedestales las figuras de Aldonza Lorenzo y Dulcinea del Toboso. Delante de él están las conocidísimas esculturas en bronce de Don Quijote y Sancho. En la parte superior del obelisco de 35 metros se encuentran unas figuras leyendo libros. Simbolizan a los cinco continentes y sostienen la bola del mundo.



Placa municipal en el Paseo del Prado sobre la verja del Real Jardín botánico.  

En la esquina del Paseo del Prado con la plaza de Murillo, situada sobre la verja del Real Jardín Botánico, podemos ver una lápida metálica en forma de rombo que recuerda al escritor. Hay escrito un párrafo poético procedente de su libro “Viaje al Parnaso”  de 1614 que dice así :  “Adiós Madrid; adiós tu Prado y fuentes, que manan néctar, llueven ambrosía…”   

Escultura de Cervantes junto a la entrada principal de la Biblioteca Nacional. 

Esta escultura del escritor, poco conocida por el público, se encuentra en el lateral derecho de la puerta principal de la Biblioteca  Nacional, en el paseo de Recoletos. En 1891, cuando las obras de este magno edificio estaban a punto de concluir, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando convocó un concurso público entre escultores españoles para completar su ornamentación. El ganador de las 15.000 pesetas (90 €) del premio fue Juan Vancell.

Este discípulo del gran escultor decimonónico Jerónimo Suñol, esculpió esta obra en 1892. Presenta al escritor vestido de época, con la pluma en la mano derecha, un libro cogido en el brazo izquierdo y el pie apoyado sobre novelas de caballerías.

 


Lápida en la fachada del convento y entrada a la iglesia de las Trinitarias.

Lápida conmemorativa en la fachada del convento de la Santísima Trinidad y San Ildefonso de monjas Trinitarias Descalzas (C/ Lope de Vega 18), donde reposan sus restos. En su testamento dejó escrito que quería ser enterrado en esta Iglesia, ya que cuando fue hecho preso en Argel,  la congregación de los Trinitarios aportó el dinero para que él y su hermano  Rodrigo fueran liberados.

 Esta obra de mármol en forma de retablo plateresco fue esculpida en 1869 por el insigne escultor Ponciano Ponzano.


Lápida erigida en 2015 en el interior de la iglesia del convento de las Trinitarias. Fuente: www.abc.es

Lápida en el interior de la iglesia del convento de las Trinitarias Descalzas. Cervantes falleció el 22 de abril de 1616 y fue enterrado en la primitiva iglesia de este cenobio. Al construirse un nuevo templo en 1697, se cree que sus restos y los de su esposa Catalina de Salazar fueron trasladados a una fosa común de la cripta.

En junio de 2015, después de unas polémicas excavaciones en dicha cripta en busca de los restos del escritor, se depositó a los pies del templo una urna con los restos óseos encontrados. La Real Academia Española de la Lengua instaló en este lugar una gran lápida conmemorativa del hallazgoque lleva escrito un párrafo de su obra “Los trabajos de Persiles y Segismunda” (1616).

 

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa 2021.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

viernes, 8 de enero de 2021

"El abrazo", la singular escultura de la plaza de Antón Martín.

"EL ABRAZO", LA SINGULAR ESCULTURA DE LA PLAZA DE ANTÓN MARTÍN.

Desde el año 2003 se alza en el centro de la plaza de Antón Martín una escultura con base de hormigón y figuras de bronce. La obra reproduce en tres dimensiones el cuadro “El Abrazo”, realizado por el artista figurativo Juan Genovés (1930-2020).

Escultura "El abrazo". Plaza de Antón Martín.

Este cuadro fue pintado hacia 1973 y su imagen fue cedida más tarde por Genovés a la Junta Democrática de España, que entonces luchaba por la amnistía de los presos políticos, por lo que fue conocido también por el nombre de “Amnistía”. Este grupo de personas simboliza la reconciliación de los españoles tras el fin de la dictadura, la llegada de la Democracia y las libertades, y la superación de las "dos Españas".

“El abrazo”, óleo de Juan Genóves. Fuente: página web Museo Nacional Reina Sofía.

Tras estar expuesto en Nueva York, el lienzo fue vendido en 1976 a un coleccionista de Chicago. Cuando poco después accedió a la Presidencia del Gobierno Adolfo Suárez, encargó al Director General de Bellas Artes que realizara las gestiones para recuperarlo.  Tras las negociaciones, el propietario accedió al cambio de este cuadro por otra obra del artista Genovés y la obra pudo regresar a España.

Detalle de la escultura, en la que todas las figuras están situadas de espaldas.

Tras su llegada a Madrid, el cuadro desapareció misteriosamente y estuvo un tiempo extraviado. Alguien lo había escondido dentro de dos cajas y arrinconado en los almacenes del antiguo Museo de Arte Contemporáneo de la Ciudad Universitaria. Tras ser encontrado por unos trabajadores, se pudo exponer finalmente en este centro. Cuando este museo cerró en 1986 y sus fondos fueron trasladados al nuevo edificio del Reina Sofía, se volvió a perder su pista.

El artista Juan Genovés delante de su emblemático cuadro. Fuente: www.elespañol.com

A pesar de su fama y simbolismo, el Museo Reina Sofía lo tuvo "archivado" tres décadas en su almacén, sin exhibirlo no se sabe por qué motivos. En enero de 2016 lo cedió en depósito al Congreso de los Diputados, que lo tuvo expuesto primero en un vestíbulo y más tarde en la Sala Constitucional. Tras este periplo, en 2018 volvió a ser expuesto de nuevo en el Reina Sofía en una muestra sobre la Transición.

El monumento se erigió para recordar a los abogados laboralistas que fallecieron el 24 de enero de 1977, víctimas de un atentado. Se encontraban trabajando en un cercano bufete, situado en el número 55 de la calle Atocha. Curiosamente, un cartel con la imagen de “El Abrazo”que estaba en la pared de un despacho resultó manchado de sangre tras la matanza.

Lápida que recuerda a los abogados laboralistas de Atocha, asesinados en 1977.

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa 2021.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor. 

San Nicolás, la iglesia más antigua de Madrid.

SAN NICOLÁS, LA IGLESIA MÁS ANTIGUA DE MADRID.  Vista de la entrada principal al templo desde la plaza de San Nicolás. La iglesia más antigu...