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martes, 30 de mayo de 2023

La Almudena, treinta años de catedral en Madrid.

LA ALMUDENA, TREINTA AÑOS DE CATEDRAL EN MADRID. 

Fachada principal de la Catedral en la plaza de la Almudena.

Muchas personas de dentro y fuera de Madrid se preguntan por qué la Catedral de Santa María La Real de La Almudena es tan moderna. Se critica su singular estética, que combina los estilos neogótico y neoclásico con una decoración interior más vanguardista, e incluso hay quienes siguen llamando catedral a la actual Colegiata de San Isidro.

La respuesta es muy sencilla, la Villa de Madrid dependió eclesiásticamente hasta 1885 de la Diócesis de Toledo, sede de la Catedral Primada de España, por lo que la capital no tuvo durante siglos un templo de tal categoría. En esa fecha, el Papa León XIII autorizó la creación de la  Diócesis de Madrid, siendo Narciso Martínez izquierdo el primer Obispo que tuvo la ciudad.

Nave central de la Catedral de la Almudena.

Se dispuso entonces que la Colegiata de San isidro de la calle Toledo fuera la catedral provisional. La Patrona de Madrid carecía de templo titular desde que en 1868 fue derribada la antigua Iglesia de Santa María de la calle Mayor. Por entonces se decidió demoler el edificio religioso más antiguo de Madrid, ya que su construcción impedía la ampliación de la calle Bailén.

La primera piedra de la futura catedral fue colocada el 4 de abril de 1883 por el rey Alfonso XII, en unos terrenos cedidos por la Corona junto al Palacio Real. El monarca guardaba el deseo de enterrar allí a su primera esposa María de las Mercedes, gran devota de la Virgen de la Almudena.

Maqueta con el proyecto de 1883 del marqués de Cubas para la Catedral. Fuente : https://museo.catedraldelaalmudena.es/ 

El proyecto inicial del templo, realizado por el arquitecto Francisco de Cubas, marqués de Cubas, preveía una gran mole neogótica florida de estilo francés, con decenas de agujas y contrafuertes, siguiendo la moda neomedieval de la época. Todavía podemos ver la gran maqueta de madera en las salas del Museo de la Catedral, abierto en 2007. Se puede visitar accediendo por el lateral derecho de la fachada principal del templo, en la plaza de la Almudena.

Entrada de la Cripta por la calle Mayor, realizada en estilo neobizantino.

Tras unos años de obras, en 1911 se completó la gran Cripta. Obra de Enrique Repullés, Juan Moya y Miguel Olabarría, estos arquitectos continuaron el proyecto inicial del marqués de Cubas, que había fallecido en 1899.  La Cripta está realizada en estilo neorrománico, y tiene más de 400 columnas y capiteles labrados todos ellos con formas diferentes. Hoy día funciona como parroquia de la Almudena, guardando en su altar mayor una imagen de la Virgen tallada en 1948.

Nave central de la Cripta, con el altar Mayor al fondo.

La Cripta aloja además la imagen mariana más antigua de Madrid, la Virgen de la Flor de Lis, que procede de la desaparecida iglesia de Santa María.  Es una pintura mural datada entre los siglos XII-XIII. Representa una Virgen como trono del Salvador, portando una flor de lis en la mano.

Altar neogótico que aloja la imagen de la Virgen de la Flor de Lis.

La Cripta está llena de numerosas sepulturas de grandes familias de la nobleza madrileña, como los marqueses de Cubas o de Urquijo, que contribuyeron con sus aportaciones económicas a la financiación del templo. Entre ellas destacan la de los principales arquitectos del templo, el marqués de Cubas y Fernando Chueca Goitia, los príncipes de Baviera,  o más recientemente, empresarios como Ramón Areces e Isidoro Álvarez.   

Capilla con los sepulcros del marqués de Cubas y familia, iluminados por vidrieras de la Casa Maumejean.

Las obran fueron avanzando con lentitud hasta la paralización durante la guerra civil. En la postguerra se mantuvo durante años este parón. Desechado el proyecto neogótico del marqués de Cubas, se decidió un cambio de rumbo en las obras. En 1944 el director General de Bellas Artes, el marqués de Lozoya, convocó un concurso nacional con la idea de conservar lo ya construido y encontrar un proyecto de templo capaz de armonizar estéticamente con el vecino Palacio Real. El concurso fue ganado por los arquitectos Carlos Sidro y Fernando Chueca Goitia. Este último tuvo la inmensa suerte de ver finalizada su gran obra cuarenta y nueve años después. 

Nave central en 1970 durante su construcción. Fuente :  https://edicioneslalibreria.com/

Construcción de las torres en 1956. Fuente :  https://edicioneslalibreria.com/

Las obras se reanudaron en 1950, construyéndose en pocos años el claustro del Arzobispado que mira a la calle Bailén y las grandes torres de la fachada principal. Tras un nuevo parón en los años setenta debido a motivos económicos, en 1984 el entonces cardenal Ángel Suquía constituyó un Patronato para la finalización de las obras. En él estaban representados el Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid, la extinta Caja de Madrid, la Cámara de Comercio, la Asociación de la Prensa, la Fundación Villa y Corte, numerosas empresas privadas y personalidades públicas.

La Almudena en construcción. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fuente :  https://www.comunidad.madrid/ 

Las obras se reanudaron bajo la supervisión de Chueca Goitia, trascurriendo a buen ritmo. Por desgracia la Catedral no pudo estar lista para su inauguración en el mítico año de 1992, fecha en la que Madrid fue nombrada Capital Europea de la Cultura.

Hace treinta años, el 15 de junio de 1993, Su Santidad el Papa San Juan Pablo II acudió a Madrid para dedicar y consagrar la catedral, terminando así con esta anomalía histórica que sufría la ciudad. Ha sido el único templo de Europa consagrado por un Papa fuera de Roma. El Papa visitó Madrid por primera vez durante su visita a España en 1982, regresó en 1993 para consagrar la Almudena y en 2003 ofició una multitudinaria misa de canonización en la plaza de Colón.

Detalle del rito ceremonial de la consagración de la Catedral por el Papa Juan Pablo II en 1993. Fuente :  https://alfayomega.es/

Muy querido en Madrid, Carol Woytila tiene desde 1998 una estatua conmemorativa junto a la entrada al templo por la calle Bailén, obra del prestigioso escultor Juan de Ávalos.

Estatua del Papa San Juan Pablo II con los brazos en señal de acogida, obra de Juan de Ávalos.

En la pared de la nave derecha del crucero se situó un antiguo retablo gótico de Juan de Borgoña  que aloja la imagen de la Virgen de la Almudena. Esta talla del siglo XVI reposa sobre un trono de plata barroco. 

Detalle del retablo e imagen de la Virgen de la Almudena.

Subida al altar de la Virgen de la Almudena en la nave del crucero.

Se accede al altar por una escalinata doble, en cuya base está enterrada la reina María de las Mercedes de Orleans y Borbón. Casada tan solo cinco meses con el rey Alfonso XII, falleció en 1878 a los dieciocho años víctima de la tuberculosis. Al no haber sido madre de un rey, no tenía derecho a reposar en el Panteón Real del Monasterio de El Escorial. Sus restos estuvieron enterrados provisionalmente en este monasterio hasta su traslado a Madrid en noviembre de 2000.

Sepulcro de la reina María de las Mercedes de Orleans bajo el altar de la Virgen de la Almudena.

El templo tiene planta de cruz latina, con nave central y dos laterales. El interior está decorado de una forma muy ecléctica. En lugar de las clásicas bóvedas de crucería gótica, la nave central está cubierta con coloridos paneles geométricos, obra del pintor José Luis Galicia, que nos recuerda las vigas de madera policromada de las iglesias románicas.

La cúpula tiene pintados los cuatro elementos : tierra, mar, fuego y aire, sosteniendo la bóveda celeste.

El presbiterio aloja el cristo de Juan de Mesa y una sillería de coro, ambos procedentes del antiguo Colegio Imperial, hoy Instituto de San Isidro.  Por encima vemos unos vistosos murales, obra del sacerdote y artista Kiko Argüello,  representando a Cristo Pantocrator y los siete misterios de la salvación. Las vanguardistas y coloridas vidrieras de esta parte, realizadas en cristal de Murano, son obras también de Argüello.

Altar mayor de la Catedral, con las pinturas murales y el Cristo de Juan de Mesa.

En la capilla central de la girola, detrás de altar mayor, se encuentra la Capilla de San Isidro, que guarda el arcón de madera y pergamino policromado del siglo XIII que contuvo el cuerpo incorrupto de San isidro, y las figuras del santo  y su esposa Santa María de la Cabeza, obras de los siglos XVII–XVIII.

Arca funeraria que contuvo el cuerpo incorrupto de San Isidro.

Capilla de San Isidro y Santa María de la Cabeza, con las esculturas de los santos realizadas por Juan Alonso de Villabrille y Ron (s.s. XVII-XVIII).
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Destaca asimismo la capilla del Santísimo, decorada en 2011 con vistosos mosaicos realizados por el padre Ivan Marko Rupnik, responsable del taller de arte del Centro Aletti. Este artista creó también las decoraciones de la Sala Capitular y de la Sacristía Mayor.

Capilla del Santísimo, situada junto a la nave derecha del crucero. Fuente :  https://www.madridiario.es/

Las capillas de las naves laterales del templo están dedicadas a santos madrileños o vinculados con la ciudad de época contemporánea. Destacan las de la Beata Mariana de Jesús, copatrona de Madrid, Santa Soledad Torres Acosta, Santa Ángela de la Cruz, Santa Maravillas de Jesús o San Vicente de Paúl, entre otros.

En noviembre de 2022 se inauguró a los pies del templo la capilla dedicada a San Juan Pablo II, Papa muy querido en Madrid que visitó nuestra ciudad en tres ocasiones. Dentro de una arquitectura neogótica se ha dispuesto una decoración a base de 1115 metros lineales de madera de cedro, en la que se expone un relicario con una ampolla con sangre del Santo Padre, fotografías del Papa, un Cristo crucificado y una gran roca de tres toneladas de mármol negro con su conocida frase “No temáis…”


Capilla de San Juan Pablo II y detalle de la roca labrada.

Las puertas monumentales de la plaza de la Armería y de la calle Bailén están realizadas con relieves de bronce, obras de Luis Sanguino, representando figuras civiles y religiosas relacionadas con la historia del templo.  Numerosos figuras de santos en piedra y bronce, realizados por artistas como Juan de Ávalos, Ramón Chaparro, José Luis Parés, Consuelo Perea y Luis Sanguino adornan la fachada principal, la fachada de Bailén y el tambor de la cúpula.

Puerta de bronce de la fachada principal que representa a Cristóbal Colón descubridor de América.

Detalle de la puerta central de la entrada de la calle Bailén, con las imágenes de los Reyes de España, el Cardenal Ángel Suquía y el Papa San Juan Pablo II.

La celebración más importante que ha vivido estos años el templo han sido la boda el 22 de mayo de 2004 de los entonces Príncipes de Asturias don Felipe y doña Letizia . También se han celebrado funerales de Estado, como los dedicados a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 o a expresidentes del Gobierno como Leopoldo Calvo Sotelo y Adolfo Suárez. La Catedral de Madrid puede no ser del gusto de todos los madrileños y foráneos, pero es un edificio religioso digno de la capital de España y casa de su querida patrona, la Virgen de la Almudena.

Retablo e imagen de la Virgen de la Almudena.

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.



viernes, 7 de enero de 2022

San Cayetano, la escondida iglesia de la calle Embajadores.

SAN CAYETANO, LA ESCONDIDA IGLESIA DE LA CALLE EMBAJADORES.

Portada principal del templo. A la izquierda San Andrés Avelino, en el centro Nuestra Señora del Favor y a la derecha San Cayetano. 

Hace pocos años se demolió un edificio ruinoso situado en la parte izquierda de la fachada de la iglesia de San Millán y San Cayetano, en la calle Embajadores 15. El solar quedó desde entonces vallado con un muro de ladrillo, horadado por un gran hueco.  Hoy día todavía se pueden contemplar a través de una reja metálica los grandes contrafuertes y otros detalles constructivos del templo.

Lateral izquierdo de la fachada de San Cayetano, con el solar que quedó tras la demolición del edificio.

Esta iglesia se encuentra injustamente emplazada en el primer tramo de la estrecha calle Embajadores, por este motivo carece de una perspectiva monumental acorde con su importancia histórica y su riqueza constructiva.

Fachada de San Cayetano, haciendo esquina con la calle del Oso.

El origen del templo se remonta a comienzos del siglo XVII, cuando en unas casas particulares de la calle del Oso se abre un oratorio dedicado a San Marcos y a Nuestra Señora del Favor. Años más tarde se funda en este lugar una casa para la Orden de Clérigos Regulares llamados teatinos, que vivían de las limosnas y se dedicaban a ayudar a los más necesitados. El oratorio se puso entonces bajo la advocación de uno de sus fundadores, San Cayetano de Thiene.

San Cayetano con el Niño Jesús en brazos, en su capilla de la Iglesia.

Proyecto de Pedro de Ribera de 1722 para el convento y la Iglesia de San Cayetano. Sección transversal. Fuente:  https://www.millanycayetano.org/historia/

Tras conseguir en la zona un solar para construir el templo, en 1669 comenzó a edificarse por el arquitecto Marcos López. Las obras se ralentizaron debido a motivos económicos, siendo continuadas más tarde por los conocidos arquitectos José de Churriguera y Pedro de Ribera. No fue hasta 1761 cuando fue totalmente finalizado gracias a Francisco de Moradillo.

Proyecto de Pedro de Ribera par la fachada principal de San Cayetano. Fuente:  https://www.millanycayetano.org/historia/

Balcon del coro sobre la puerta de acceso al templo.

En el interior destaca su planta de cruz griega, poco usual en los templos madrileños. Inscrita toda ella en un cuadrado, posee tres naves, capillas en los cuatro ángulos cubiertas con cupulillas, y una gran cúpula central con tambor que aporta luz y una gran monumentalidad al conjunto. 

Gran cúpula central del templo.

Detalle de la decoración de molduras de escayola en la bóveda de la nave lateral.

En una capilla lateral una sencilla lápida indica el lugar donde está enterrado el arquitecto y Maestro Mayor del Ayuntamiento Pedro de Ribera. Era feligrés de la parroquia y vivía justo enfrente, en el número 26 de la calle Embajadores. La iglesia es sede desde 1970 de la Real e Ilustre Hermandad de la Virgen del Rocío de Madrid.

Capilla y retablo de San Cayetano, con escalerilla de acceso al público para las ofrendas.

En el exterior sobresale la portada, atribuida a Pedro de Ribera. Está dividida en siete calles a base de pilastras gigantes de piedra rematadas con capiteles de orden compuesto, tiene tres grandes arcos de acceso y está revocada con ladrillo. Sobre los arcos tres hornacinas ricamente decoradas alojan las estatuas de piedra caliza de Nuestra Señora del Favor, San Andrés Avelino y San Cayetano. 

Detalle de los arcos de acceso al templo y las hornacinas con los santos titulares.

A partir de los años 80 del siglo XX, gracias al impulso del párroco Don Clemente García, se restauraron las torres y se decoró el interior. Desgraciadamente no se remataron ambas torres con el chapitel de pizarra que llevaban originariamente.  

Fachada de San Cayetano a comienzos del siglo XX. Fuente: https://www.pinterest.es/

Cuando en 1822 los teatinos fueron expulsados de Madrid, el convento quedó abandonado. Fue ocupado temporalmente por los frailes de San Gíl, mientras se reconstruía su convento madrileño. Con la ley de Desamortización de 1836 se transformó el cenobio en viviendas particulares, y la iglesia se convirtió en parroquia. 

En 1869 se demolió la iglesia de San Millán Abad sita en la plaza de la Cebada, por lo que San Cayetano asumió la feligresía de la misma, motivo por el cual está dedicada a los dos santos.

Interior de la iglesia antes de 1936. Fuente :   https://www.millanycayetano.org/historia/

El templo fue incendiado durante la guerra civil, perdiéndose todos los retablos y las obras de arte que atesoraba. El interior quedó en completa ruinas y únicamente se salvó la fachada, que logró mantenerse en pie gracias a la intervención de urgencia del entonces joven arquitecto Fernando Chueca Goitia

Ruinas de la iglesia de San Cayetano en 1944. Autor Martín Santos Yubero. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fuente:  http://www.madrid.org/archivos

A partir de 1952 el templo empieza a ser reconstruido por el Servicio Nacional de Regiones Devastadas y Reparaciones. Años después una comisión eclesiástica y laica, en la que destacó la ayuda de la conocida duquesa de Alba Cayetana Fitz-James Stuart, impulsó las obras hasta que pudo abrirse de nuevo al culto el 6 de agosto de 1962.

Detalle de los grandes pilares que sujetan la cúpula central. 

El gran retablo del altar mayor se construyó hace no muchos años, siguiendo modelos barrocos. Su originalidad reside en que contiene copias de famosos cuadros de tema religioso del Museo del Prado, National Gallery de Londres y Hermitage, con autores como Coreggio, Murillo, Ribalta, Van Dyck y Velázquez.
Retablo del altar mayor.

San Cayetano es un santo muy castizo y popular en Madrid, al que se suelen encomendar las personas desempleadas que buscan trabajo. Su festividad se celebra el 7 de agosto, con una sencilla procesión por las calles próximas al templo en el barrio del Rastro. Según cuenta la tradición, el santo concede una petición a la persona que acude a rezarle el día de su fiesta, le acompaña en la procesión y coge una flor de su carroza. 

Procesión de San Cayetano. Fuente: https://www.archimadrid.org/


Copyright © José Luis Rodríguez-Checa 2022.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

 







San Nicolás, la iglesia más antigua de Madrid.

SAN NICOLÁS, LA IGLESIA MÁS ANTIGUA DE MADRID.  Vista de la entrada principal al templo desde la plaza de San Nicolás. La iglesia más antigu...