INSTITUTO DE SECUNDARIA CERVANTES,
90 AÑOS DE ENSEÑANZA.
Fachada del Instituto Cervantes vista desde la Ronda de Toledo.
En la parte alta de
la glorieta de Embajadores, junto al caserón que fue la Tabacalera, se alza el gran edificio de ladrillo del Instituto de Enseñanza Secundaria Cervantes.
Este inmueble fue construido en 1877 por el gran arquitecto Francisco Jareño, siguiendo un estilo neomudéjar. Se levantó sobre los terrenos que ocupaban anteriormente la ría
artificial y el edificio circular de los jardines históricos del Casino de la
Reina. Esta finca de recreo fue un regalo del Ayuntamiento a María Isabel de Braganza, segunda esposa del rey Fernando VII. Esta nueva construcción de Jareño fue sede entre 1882 y 1958 de la Escuela
de Veterinaria.
Entrada al Casino de
la Reina por la Ronda de Toledo con el edificio circular que guardaba las
falúas que navegaban por la ría. Fotografía de 1859 de Jean Laurent. Fuente:
https://www.culturaydeporte.gob.es/
El Centro forma parte del selecto grupo de los Institutos históricos de Madrid y es el tercero más antiguo, detrás del San Isidro y del Cardenal Cisneros. Su origen se remonta a 1929, cuando se abre el Instituto femenino Infanta Beatríz en un palacete de tres plantas con jardín en la calle Zurbano 14. En 1931 un Decreto del Ministerio de Instrucción Pública transforma el Centro existente y crea el Instituto Nacional de Segunda Enseñanza Cervantes, con alumnado mixto.
Decreto del
Ministerio de Instrucción Pública que crea el Instituto Cervantes el 28 de agosto de 1931, expuesto en el Centro.
En 1934 el Instituto
se trasladó a un palacete de tres plantas con jardín situado en el número 3 de
la calle Prim. Tras la guerra
civil fue cambiado a Instituto masculino y permaneció en esta sede hasta 1950.
Ese año se muda a la calle Fortuny nº 15,
ocupando el caserón que había sido antes Colegio
Alemán de Madrid. Cuando en 1958 la Facultad de Veterinaria de la glorieta
de Embajadores se traslada a la Ciudad Universitaria, el edificio queda vacío.
El Ministerio de Educación realiza unas obras para convertirlo en la sede definitiva
del Instituto Nacional de Bachillerato
Cervantes, inaugurado en 1960 exclusivamente
para alumnado masculino.
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Antigua Escuela de Veterinaria a comienzos del siglo XX. Fuente: https://veterinaria.ucm.es/historia |
Fachada del Instituto Cervantes en la calle Embajadores.
Con el “baby boom” de
los años sesenta, el Centro se queda pequeño y es ampliado en 1966 con un edificio anexo con entrada
por la calle Embajadores, donde hoy se ubica la Escuela Oficial de Idiomas. En el curso 1981-82 el Instituto volvió
a ser mixto, como antes de la guerra
civil. El edificio histórico de Jareño
sufrió una profunda remodelación en el año 1991,
en la que se restauran elementos arquitectónicos originales y se adapta a las
nuevas necesidades educativas. En esa época también se renovaron las
instalaciones deportivas del patio.
Animado patio del Instituto. Al fondo a la izquierda vemos el edificio blanco con el que se amplió en 1966 el Centro educativo.
Templete del patio
central reconstruido en 1991. En la etapa de la Escuela de Veterinaria era una forja y herradero.
A lo largo de sus
nueve décadas de historia han pasado por sus aulas prestigiosos profesores como
el poeta Antonio Machado, que
impartió clases de francés, la pensadora María
Zambrano profesora de Filosofía, o los pintores Daniel Vázquez Díaz y Rafael Penagos profesores de Dibujo.
Facsímil del
nombramiento de Antonio Machado como Catedrático de Francés (1936). Se encuentra expuesto en el Centro.
En el
Centro han estudiado personalidades como los políticos Leopoldo Calvo-Sotelo y
Enrique Tierno, el filósofo Emilio Lledó y destacados miembros de la vida
cultural española como el humorista
Forges, el director José Luis Garci, el periodista Joaquín Arozamena, o la
actriz Ana Mariscal.
Viñetas sobre El Quijote del humorista Antonio Fraguas "Forges", antiguo alumno del Instituto. Un conjunto de ellas decoran las paredes del Salón de Actos.
Antonio Machado fue
Catedrático de Francés entre 1935 y 1939, exiliándose al final de la guerra
civil a Colliure (Francia), dónde murió en 1939. Tras la contienda, y a pesar
de haber fallecido, se le abrió un expediente
de Depuración y separación del Cuerpo de Catedráticos por motivos
ideológicos. Al cumplirse en 1981 el
Cincuentenario del Instituto, el Claustro
de Profesores quiso rendir un homenaje al escritor, proponiendo al entonces
Ministerio de Educación su rehabilitación como Catedrático. Aprobada la
propuesta por el entonces ministro Federico
Mayor Zaragoza, se publicó en el BOE su rehabilitación a título póstumo y se
colocó en la escalera principal una lápida
en su honor.
Lápida en memoria del catedrático de Francés y poeta Antonio Machado, instalada en 1981 en la escalera principal.
Gran mural que representa a Miguel de Cervantes en la escalera principal, obra de Taquera (2016).
El edificio histórico
tiene forma rectangular, con un gran patio central ajardinado. Cuenta con dos
cuerpos poligonales en la parte norte y sur, que corresponden al salón de actos y aula magna en la
planta baja, y a laboratorios de Ciencias Naturales y de Física y Química en la planta alta. El cuerpo
poligonal del lado oeste albergó entre 1961 y 1991 la Capilla. Hoy día es una espaciosa Biblioteca que cuenta con
dos pisos. Amplios ventanales dotan de una gran luminosidad a todas la aulas.
Viejas vitrinas que conservan objetos históricos en el laboratorio de Ciencias Naturales.

Las estantería de la Biblioteca están distribuidas en dos pisos.
En el despacho de la
Dirección se conserva mobiliario del siglo XIX que perteneció a José de
Salamanca y Mayol, marqués de Salamanca.
Procede del palacio de la Quinta de
Vista Alegre (Carabanchel), residencia de su propiedad donde vivió hasta su
fallecimiento en 1883.
Rincones del Despacho de Dirección, con mobiliario del siglo XIX.
Una vitrina situada junto al arranque de la escalera principal expone importantes documentos históricos del Centro, como el Decreto de
creación por el Ministerio de Instrucción Pública (1931), los nombramiento de
los profesores María Zambrano (1935) y Manuel Machado (1936), primeras ediciones de la obra poética de Pedro
Salinas, el tomo de la Historia General de España del Padre Mariana (1783), el número 1 de la Revista Cervantes (1960), además
de libros y trabajos escolares, instrumental científico y pedagógico, etc.
Vitrina que expone los documentos históricos y antiguos objetos de uso pedagógico en el Centro.
En el vestíbulo
abovedado del Instituto se colocó hace pocos años el busto de escayola del arquitecto Francisco Jareño Alarcón
(1818 - 1892). Es una copia del original que se conserva en el Museo de
Albacete, donado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En una vitrina de madera se conserva un barco acorazado alemán, procedente de
la anterior sede de la calle Fortuny que perteneció al Colegio Alemán.
Busto de escayola del arquitecto constructor del edificio Francisco Jareño.
Maqueta de un torpedero alemán expuesta en el vestíbulo del edificio.
Como curiosidad,
comentar que toda la verja de forja artística
que rodea el Centro procede de los antiguos Jardines del Buen Retiro. Estaban
situados en la zona comprendida entre las calles Alcalá, Alfonso XI, Juan de
Mena y Paseo del Prado. Este área vallada era alquilada al Ayuntamiento por un empresario, que la
explotaba con un teatro para representaciones y bailes, paseos ajardinados,
zonas recreativas y restaurantes.
Despareció a partir de 1905,
cuando el terreno fue recalificado para construir en este lugar el Palacio de
Correos y Comunicaciones (actual Ayuntamiento), y el Cuartel General de la
Armada.
Grabado de 1853 que muestra la verja de los Jardines del Buen Retiro próxima a la plaza de la Independencia. Fuente: Museo del Romanticismo.
Detalle de la verja artística que rodea el Instituto por la glorieta de Embajadores.
Tramos de la antigua verja de los Jardines del Buen Retiro que hoy día cierran el Parque del Retiro por la calle Menéndez Pelayo, entre la Biblioteca Eugenio Trías y la Puerta de Herrero Palacios.
El Instituto custodió
durante muchos años la Biblioteca personal que legó el poeta Pedro Salinas al exiliarse en 1936 a
EEUU. Para garantizar una correcta conservación y catalogación de los valiosos
fondos, el Cervantes donó en 2017 un conjunto de 1432 obras a la Biblioteca Regional de la Comunidad de
Madrid Joaquín Leguina.
Entrada principal al Instituto en el número 70 de la calle Embajadores.
En 2010 fue uno de
los primeros Institutos que se acogió al programa
bilingüe en inglés de la Comunidad de Madrid. Proyectado a la enseñanza del
futuro, desde el año 2020 ofrece los estudios del Bachillerato Internacional de dos años de duración. Su primera promoción saldrá en 2022. El Instituto tiene como lema “Post tenebras spero lucem” (Tras las tinieblas espero la
luz). Esta leyenda aparece en el sello de Juan de la
Cuesta, impresor de la primera edición del Quijote en 1605.
Aula Magna dispuesta en forma de anfiteatro.
Laboratorio de Química, con la cubierta de madera restaurada durante las obras de 1991.
Casi cuarenta años
después de mi llegada al Instituto
Cervantes, he vuelto al viejo caserón
de la glorieta de Embajadores. Allí estudié durante tres años el antiguo
BUP (Bachillerato Unificado
Polivalente) y un año del COU (Curso
de Orientación Universitaria).
Mi mayor
agradecimiento a la directora Encarna Mainez por su excelente acogida, por contarme
las historias del Centro y mostrarme amablemente todos sus rincones.
Cuerpo poligonal del edificio visto desde la entrada al aparcamiento en la glorieta de Embajadores.
Copyright © José Luis
Rodríguez-Checa 2021.
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