miércoles, 26 de abril de 2023

La "Farmacia de la Beata" de la calle San Bernardino.

LA "FARMACIA DE LA BEATA" DE LA CALLE SAN BERNARDINO. 


Interior de la Farmacia Arteaga, conocida popularmente como la "Farmacia de la Beata".

Detalle de las volutas de madera tallada y dorada que decoran las estanterías

En el número 11 de la calle San Bernardino, a medio camino entre la plaza de España y el barrio del Conde Duque, encontramos la antigua Farmacia Moragas, hoy día regentada por la familia Arteaga. El exterior no llama mucho la atención, pero si entramos al establecimiento podremos admirar sus estanterías de época, adornadas con detalles tallados y dorados, además de una excepcional colección de tarros de cerámica francesa y frascos de farmacia del siglo XIX.

Estanterías donde se expone la gran colección de tarros de cerámica y frascos de cristal.

A la entrada destaca una gran pintura mural circular en el techo. Este colorido fresco fue realizado por el pintor y ceramista Daniel Zuloaga (1852-1921). Representa a Hygea, diosa griega de la curación y la sanidad, de cuyo nombre procede la palabra higiene. Lleva en la mano los atributos farmacéuticos, la copa y la serpiente, y en la otra una planta medicinal. Los siete amorcillos que la rodean portan en sus manos objetos relacionados con la Farmacia.

Pintura de Daniel Zuloaga representando a la diosa Hygea.

Detalle de las estanterías con la colección de tarros de cerámica y frascos de cristal, que contenían antiguamente los productos farmacéuticos.

Situados en este ambiente clásico, vamos a conocer una bonita historia familiar. La Farmacia fue regentada a finales del siglo XIX por Ricardo Moragas, hijo de un farmacéutico burgalés. Este caritativo boticario atendía gratuitamente a los pobres que acudían los sábados a su despacho. Tuvo una estrecha relación con el marqués de Santa Cruz, cuyo palacio está justo enfrente, en el número 14 de la calle San Bernardino. Su gran prestigio profesional le llevó a ser nombrado Proveedor de la Real Casa.


Bajo las molduras de las paredes laterales se conservan los brazos dorados de las antiguas lámparas de gas que iluminaron el establecimiento.

Su hija Elvira Moragas Cantarero, nacida en 1881 en Lillo (Toledo), se trasladó muy pequeña junto a su familia a Madrid. Estudió en el Colegio de las Mercedarias de San Fernando y más tarde realizó el primer curso de Bachillerato en el Instituto de San Isidro, y los cuatro siguientes en el cercano Instituto del Cardenal Cisneros.


Detalles de la decoración de las estanterías, dónde se expone la rica colección de tarros y frascos de farmacia.

En 1899 decidió seguir la tradición familiar y matricularse en la Facultad de Farmacia de Madrid. Tomo esta decisión en una época con grandes prejuicios machistas, en la que este negocio era llevado en exclusiva por hombres. Elvira fue toda una pionera, en la Facultad era la única mujer y recibía las clases acompañada de unos ochenta hombres. Pero ella superó todas las trabas mentales y sociales del momento y acabó licenciándose en 1905.


Retrato de Elvira Moragas. Fuente: Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. https://www.cofm.es/

Al fallecer en 1909 su padre y asumir el negocio, se convirtió en la primera mujer farmacéutica titular de Madrid, y probablemente de toda España. Desde 1911 colaboró como farmacéutica municipal en el despacho de medicamentos. En 1918 fue la primera mujer en colegiarse en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Unos años más tarde le cedió el negocio a su hermano Ricardo, al licenciarse éste en la carrera de Farmacia.

Imagen del convento de San José y Santa Ana, que estuvo en la calle Conde de Peñalver 73. Fuente :  http://cristosacerdote.es/

Pero Elvira tenía muy clara su vocación religiosa. Militante de Acción Católica en la cercana parroquia de San Marcos, en 1915 decidió entrar en el Monasterio de Santa Ana y San José , situado entonces en el número 73 de la calle Conde de Peñalver de Madrid. Allí llegaría a ser priora y maestra de novicias, con el nombre de María Sagrario de San Luis Gonzaga. Durante la guerra civil las monjas fueron expulsadas del convento. Detenida y encarcelada en la checa de la calle Marqués de Riscal, el 15 de agosto de 1936 fue fusilada en la Pradera de San Isidro.

Imagen de la Beata María del Sagrario pintado por Luis Ruiz. Iglesia de San Martín de Lillo (Toledo). Fuente :  https://www.architoledo.org/

En 1942 se recuperaron sus restos de la fosa común y fue enterrada en la cripta del Convento. Su proceso de beatificación se inició en 1962.  El Papa San Juan Pablo II la beatificó en Roma el 10 de mayo de 1998. Curiosamente, el 29 de enero del año 2000 fue nombrada Patrona de la Asociación de Farmacéuticos Católicos de Polonia, celebrándose su festividad el 16 de agosto. Sus restos se veneran en la cripta del nuevo Convento de Santa Ana y San José de Carmelitas Descalzas, trasladado en 1959 al número 58 de la calle General Aranaz.

Actual mostrador, situado en el espacio dónde estuvo la antigua rebotica.

Pintura mural situada sobre la puerta de acceso.

La "Farmacia de la Beata" fue totalmente rehabilitada en 2022, duplicando su superficie con el espacio que había sido anteriormente la rebotica. Se restauraron a conciencia todas sus antiguas estanterías de madera y los relieves dorados. En el nuevo espacio ganado junto al mostrador se reprodujeron fielmente los estantes y los detalles decorativos dorados, siguiendo la misma estética. A la entrada de la Farmacia podemos admirar una antigua báscula con la que se pesaba a los clientes.

Antigua báscula de farmacia que decora el local.

Mi agradecimiento a Gabriel, farmacéutico de la familia Arteaga, que me ha abierto las puertas de este histórico establecimiento con una gran amabilidad y simpatía.

Fachada de la Farmacia en la calle San Bernardino 11.
 

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Fotografías : Elena Alajarín.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

domingo, 26 de marzo de 2023

Agustín Lara: Desde México, con amor.

AGUSTÍN LARA : DESDE MÉXICO, CON AMOR.

Agustín Lara tocando el piano. Fuente : https://www.revistaenfoque.com.co/

La escultura del compositor Agustín Lara  se inauguró el 13 de mayo de 1975 en la plaza que llevaba su nombre en el barrio de Lavapiés, junto a la cuesta de la calle Mesón de Paredes.  Fue esculpida ese mismo año por el artista Humberto Peraza Ojeda en México, mientras que el pedestal de granito se realizó en Madrid.

Escultura de Agustín Lara junto a la fachada de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando.

La figura en bronce presenta al músico en actitud un tanto chulesca, con la pierna izquierda adelantada , los brazos cruzados y la mano derecha erguida. Esta pose fue copiada de una conocida fotografía suya en la que aparece fumando.   El Ayuntamiento trasladó en 2007 esta estatua hasta la pared de las ruinas de la  Iglesia de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando (1791), rehabilitada para alojar en su interior una sorprendente Biblioteca de la UNED.

Imagen de Agustín Lara fumando donde se inspiró el artista Peraza para modelar la escultura. Fuente :  https://www.milenio.com/

El edificio docente y la iglesia fueron destruidos por un incendio durante la guerra civil. En 1944 se construyó en el solar que mira a la calle embajadores el Mercado de San Fernando, obra del arquitecto Casto Fernández Shaw. Las ruinas de la iglesia permanecieron abandonadas durante décadas. Basamentos de piedra, paredes de ladrillo sin revocos y el gran tambor de la bóveda hundida fueron el símbolo del secular abandono que ha sufrido este popular barrio madrileño.

Ruinas de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando, integradas en la Biblioteca de la Uned.

El espacio de la plaza fue remodelado en 2007 por el arquitecto Juan Ignacio Linazasoro, con un solado de piedra caliza “a la portuguesa” y jardineras de hormigón con vegetación, minimizando así el impacto de esta plaza dura construida sobre el aparcamiento subterráneo.

Detalle del busto de la escultura, con el característico gesto del compositor. 

Agustín Lara (1900-1970) fue un mexicano enamorado de España, autor del universal chotis “Madrid”. Su conocidísima estrofa: “Madrid, Madrid, Madrid, pedazo de la España en que nací …” es fiel reflejo de su amor por la Villa y Corte. Curiosamente fue escrita por este autor sin haber pisado la ciudad. Este chotis fue cantado en 1948 por primera vez en España por la cantante mexicana Ana María González en la emisora de Radio Madrid.

Detalle del busto de la escultura de Agustín Lara.

Su nombre completo era Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino. Se le conoció también con los apodos del “Músico poeta” y el “Flaco de oro”. Marido de la actriz María Félix, compuso para ella la célebre canción “María bonita”. Otras conocidas melodías suyas son: “Solamente una vez” o “Noche de ronda”.

Agustín Lara junto a su esposa la actriz María Félix. Fuente :  https://futbol.radioformula.com.mx/ 

Artista multidisciplinar, fue pianista, director de orquesta,  intérprete y prolífico compositor de boleros, pasodobles, baladas y tangos, con más de 500 obras creadas. Además del chotis "Madrid", compuso melodías dedicadas a las ciudades españolas de Granada, Murcia, Navarra, Sevilla, Toledo y Valencia. La primera vez que Agustín Lara pisó Madrid fue en el año 1954, siendo homenajeado por el Ayuntamiento, que le entregó una batuta de plata.

Placa de bronce en el pedestal de la estatua, con fragmentos del chotis "Madrid".

Placa de bronce en el pedestal de la estatua, con los títulos de las canciones que dedicó a varias ciudades de España.

Existe una teoría que dice que el chotis “Madrid” podría no haber sido compuesto por Agustín Lara, sino por el músico, compositor y director de orquesta madrileño Rafael Oropesa. Este miembro de la Banda Municipal de Madrid y del partido comunista, se exilió de España tras la guerra civil y acabo en México. Se cree que en aquel país pudo vender la letra a Lara debido a sus problemas económicos y a la prohibición en el país de registrar sus composiciones. 

La mujer de Rafael Oropesa recibió una carta desde México en la que su marido exiliado le comentaba que había escrito un chotis dedicado a Madrid y a ella misma. La idea no es descabellada, ya que la letra tiene muchas expresiones castizas, complicadas de conocer por el autor mexicano, que nunca había pisado España cuando el chotis se publicó.

Ruinas de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando entre la calle Mesón de Paredes y la plaza de Arturo Barea. 

En 2016, una iniciativa popular recogió firmas solicitando al Ayuntamiento una calle o plaza en homenaje al escritor Arturo Barea (1897-1957). Vecino de este barrio e hijo de una lavandera, de niño fue alumno de las Escuelas Pías. Escribió la famosa trilogía “la Forja de un rebelde”, ambientada entre el Madrid de principios del siglo XX y la guerra civil. Estas obras se publicaron por primera vez entre 1941 y 1946 en Londres.

Arturo Barea trabajando como locutor en la BBC durante su exilio en Londres. Fuente : https://www.hoy.es/

Por entonces se descubrió que la conocida popularmente como “plaza de Agustín Lara” no existía en el registro de calles de Madrid. En marzo de 2017 el Ayuntamiento de Madrid puso de forma oficial a este espacio el nombre de Arturo Barea.

Escultura de Agustín Lara en la plaza de Arturo Barea.

En este primer trimestre de 2023 el Ayuntamiento ha remodelado también la cercana plaza de la Corrala, enclavada entre las calles Sombrerete, Mesón de Paredes y Tribulete. Gradas de piedra, jardineras y nuevo arbolado lucen ahora en un espacio que se utilizó durante muchos años para representar en verano espectáculos de zarzuela y teatro.

Fachada de la Corrala de Sombrerete que mira a la calle Mesón de Paredes.

Este conocido inmueble fue construido en 1839 por José María de Mariátegui  y reformado en 1872. Sirvió de inspiración para la famosa zarzuela “La Revoltosa”, estrenada en 1897 con libreto de López Silva y Fernández Shaw y música de Ruperto Chapí. El edificio es un bien de Interés cultural desde 1977.

 

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor. 

miércoles, 1 de marzo de 2023

Edificio Princesa, el jardín colgante de la glorieta de Ruíz Giménez.

 

EDIFICIO PRINCESA, EL JARDIN COLGANTE DE LA GLORIETA DE RUÍZ GIMÉNEZ.

Fachada del Edificio Princesa en la glorieta de Ruíz Giménez.

En la manzana comprendida entre la calle Alberto Aguilera, la glorieta de Ruíz Giménez y la calle Santa Cruz de Marcenado, se inauguró en 1857 el Hospital de la Princesa. Su construcción fue promovida por la reina Isabel II, como homenaje a su primera hija Isabel, nacida Princesa de Asturias el 20 de diciembre de 1851. También fue una acción de gracias por parte de la reina, que había salido ilesa del atentado del cura Merino, que tuvo lugar el dos de febrero de 1852 en la Basílica de la Virgen de Atocha.

Inauguración del Hospital de la Princesa. Fuente :  http://www.edificioprincesa.com/

La princesa María Isabel Francisca de Asís, conocida como "La Chata" a los 7 años de edad.  https://www.comunidad.madrid/hospital/laprincesa

El Hospital estuvo funcionando hasta la guerra civil, fecha en la que sufrió grandes desperfectos debido a la cercanía del frente de la Ciudad Universitaria. En los años cuarenta fue reconstruido y abierto de nuevo a su actividad asistencial.

Antiguo Hospital de la Princesa.  Fuente :  https://www.comunidad.madrid/hospital/laprincesa

Debido al paso del tiempo y a la obsolescencia de sus instalaciones, cerró sus puertas en 1955 y fue trasladado al complejo actual de la calle Diego de León, con el nuevo nombre de Gran Hospital de la Beneficencia General del Estado. El viejo edificio, construido por Anibal Álvarez en estilo neomudéjar, se demolió en 1962.


Fachadas del edificio que miran a la calle Santa Cruz de Marcenado.

En la Glorieta de Ruíz Giménez (popularmente conocida como San Bernardo) se alza en su lugar un imponente bloque de viviendas construidas en hormigón visto, siguiendo el estilo “brutalista” de moda en los años 70. Su característica principal es la abundantísima vegetación de hiedra y otras plantas colgantes, que caen desde sus amplios balcones.

Maqueta del edificio Princesa. Fuente:  http://www.edificioprincesa.com/

Se trata del "edificio Princesa", que mantiene el nombre del viejo hospital desaparecido. Es un conjunto de 261 viviendas construido en 1975 por el Patronato de Casas Militares de Madrid. Fue un atrevido encargo del entonces gerente, el general Medrano a los arquitectos Fernando Higueras y Antonio Miró.

Detalle de las terrazas con vistas a la glorieta de Ruíz Giménez.

Su proyecto integra dos bloques en las dos aceras de la calle Sana Cruz de Marcenado, tiene una plaza privada, tres plantas de aparcamientos, locales comerciales y viviendas. El complejo simula unas ruinas aztecas cubiertas de vegetación, donde el uso del hormigón dota al edificio de un aspecto contundente y a la vez de una gran monumentalidad.

Acceso a los aparcamientos del edificio Princesa. Fuente. https://arquitecturaviva.com/

Detalle de una de las esquina del edificio.

En su momento fue un edificio muy novedoso, precursor de la actual arquitectura ecológica. Se proyectó con un gran alero que diera sombra a la fachada y en la azotea unas piscinas recogían el agua de lluvia para utilizarla en el riego de los jardines. Concebido como un “edificio-jardín”, la vegetación colgante actúa aislando del intenso ruido urbano, pero sin impedir la entrada de luz.

Esquina del edificio entre las calles Santa Cruz de Marcenado y San Bernardo.

Detalle de los pilares de hormigón en la planta baja.

Higueras es autor de sorprendentes edificios en Madrid, como el Instituto del Patrimonio Cultural de España de la Ciudad Universitaria, conocido popularmente como la “corona de espinas”. También edificó obras como el bloque de oficinas en la calle Serrano 69, el Colegio Estudio de Aravaca, o la iglesia de Santa María de Caná de Pozuelo, entre otros.

Edificio del Instituto del Patrimonio Cultural de España. Fuente . https://ipce.culturaydeporte.gob.es/

Trabajé entre 2010 y 2020 en el número 7 de la calle Alberto Aguilera, por lo que pasaba a diario junto a este edificio. En esa década puedo afirmar que “el roce hizo el cariño” y esta sorprendente construcción, rodeada de clásicas fincas del barrio, siempre atrajo mi atención.  

 

Abundante vegetación que cae entre las terrazas de la plaza en la calle Santa Cruz de Marcenado.


Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

jueves, 26 de enero de 2023

Antonio Sánchez, la taberna más antigua de Madrid.

ANTONIO SÁNCHEZ,  LA TABERNA MÁS ANTIGUA DE MADRID.


Portada de la Taberna Antonio Sánchez en la calle Mesón de Paredes.

En el número 13 de la calle Mesón de Paredes, la zona alta del barrio de Lavapiés que termina en Tirso de Molina, encontramos la Taberna de Antonio Sánchez. Este sorprendente establecimiento está considerado como la taberna más antigua de Madrid, ya que su origen se remonta a 1787.

La portada está cubierta totalmente de madera, con puertas de cuarterones tachonados con clavos. Desde allí accedemos a un mundo en el que la gastronomía típicamente madrileña, los buenos caldos y la cálida atención a sus “parroquianos”, han hecho de esta Casa un referente único desde hace doscientos treinta y seis años.

Los “parroquianos” de Antonio Sánchez al pie de la barra. Fuente:  https://www.traveler.es/

Según el investigador y escritor Antonio Pasies, a mediados del siglo XVII ya existía en este lugar la posada y pastelería de María de Rueda, también conocida como “Posada de Marilópez”. Estaba muy próxima al mesón que regentaba Simón Miguel Paredes, conocido por Mesón de Paredes, que acabó dando nombre a la calle.

La primera referencia escrita que se conoce de la taberna nos habla del “traspaso de este negocio dedicado al despacho de vinos”, noticia publicada en 1787 en el Diario Curioso, Erudito, Económico y Comercial. En el siglo XVIII surgieron en Madrid establecimientos con el nombre de “botillerías”, que servían bebidas y refrescos helados. Se cree que este antiguo despacho de vinos subió de categoría y tomó el nombre de botillería, con el que era conocido ya a comienzos del siglo XIX.


Imagen de la bodega y tinaja número 6, conocida como "la del Vino del Francés".

La cueva o bodega de la taberna esconde una oscura leyenda. Se cuenta que el 2 de mayo de 1808, durante la sublevación del pueblo de Madrid contra las tropas invasoras de Napoleón, un soldado francés fue asesinado en la cercana plaza de Tirso de Molina. Para evitar represalias, su cuerpo fue ocultado dentro de una tinaja de la bodega, numerada con el número seis. Curiosamente, uno de los mejores caldos que servía esta Casa era conocido como “Vino del Francés”.

Antigua estufa de hierro situada junto a las escaleras de bajada a la bodega.

Hacia 1830 esta bodega se convirtió en taberna. Su vinculación con el mundo taurino  comenzó en 1870, al ser adquirida por el picador Matías Uceta, apodado “Colita”. Más tarde fue regentada por el torero “Cara Ancha”. En 1884 la taberna es comprada por Antonio Sánchez Ruiz, natural de Valdepeñas e hijo de unos taberneros, tomando su nombre actual.

El torero Antonio Sánchez delante de su retrato pintado por Zuloaga y expuesto en la actualidad en el mismo rincón. Fuente .  https://www.traveler.es/

Colección de añosas botellas expuestas en un rincón tras la barra. 

A partir de entonces se convirtió en un lugar de reunión de aficionados al mundo de los toros, reunidos en animadas tertulias. Tiempo después el hijo Antonio Sánchez Ugarte, torero de profesión y persona de gran carisma, heredó el negocio y la taberna se convirtió en un lugar de reunión de prestigiosos artistas e intelectuales. Escritores como Pío Baroja y Julio Camba, el académico José María de Cossío, el escultor Juan Cristóbal, el doctor Gregorio Marañón, los pintores Joaquín Sorolla y Daniel Vázquez Díaz o el torero Juan Belmonte entre otros, frecuentaron estos salones.


Rincón con recuerdos taurinos donde vemos la placa de cerámica en homenaje al pintor Ignacio Zuloaga.

La Taberna fue durante muchos años un lugar de encuentro del renombrado pintor Ignacio Zuloaga (1870-1945) y sus amigos. Precisamente el propietario Antonio Sánchez, apodado cariñosamente como “El Tato”, fue alumno suyo y le tuvo un gran afecto. Aquí celebró este gran artista en junio de 1944 su última exposición, con dos cuadros de figuras del toreo. Tras su muerte, sus amigos quisieron inmortalizar su recuerdo colocando una placa de cerámica en estas paredes.

Portada del libro "Torerías", de Camilo José Cela, expuesto en una de las paredes.

La Taberna ha sido también una fuente de inspiración literaria. Fue inmortalizada por el escritor y crítico taurino Antonio Díaz-Cañabate (1897-1980) en el libro “Historia de una taberna”, publicado en 1944. El premio Nobel Camilo José Cela (1916-2002) habla de esta taberna en su libro “Torerías” de 1991. A la poetisa Gloria Fuertes, (1917-1998) nacida en la cercana calle Espada de este barrio de Lavapiés, le gustaba venir a tomar un vino y escribir sus obras sobre la mesa de mármol de su rincón preferido.  


Fotografía en recuerdo de la escritora Gloria Fuertes en su rincón favorito de la taberna.

Nada más entrar, nos recibe un clásico mostrador de madera y estaño. Viejos azulejos blancos con dibujos azulados decoran la pared tras la barra, y sobre ella se disponen estanterías de madera oscura repletas de añosas botellas. El conjunto lo completa una caja registradora de más de ciento veinte años de antigüedad.  un viejo reloj ovalado de pared y una bella lámpara de forja que inicialmente fue de gas.

Mostrador de madera tallada situado a la entrada de la taberna.

Antigua lámpara de gas junto a la entrada. 

Desde aquí accedemos a dos salones estrechos y alargados, en los que destaca una cuba con “vino de consagrar”, un antiguo elevador de botellas desde la bodega, y una encantadora estufa de hierro forjado. Al fondo se accede a los dos comedores del restaurante, adornados con numerosos óleos de tema taurino.   

Primer salón de la taberna, con la cabeza del toro "Fogonero" y un medallón pintado con un torero. 

Antiguo elevador que subía las botellas desde la bodega.

La decoración original no se ha modificado prácticamente en estos siglos, con las mesas de velador con tapas de mármol, los suelos de baldosas de barro y las paredes forradas de madera oscura tallada. Numerosas fotografías, recortes de prensa, cuadros e imágenes enmarcadas hacen de esta taberna un auténtico museo de la historia de Madrid. Son destacables las cabezas disecadas del toro “Aldeano” de la alternativa del torero Vicente Pastor en 1902, y el toro “Fogonero” de la alternativa de Antonio Sánchez de 1922. El conjunto lo completan los medallones pintados al fresco con las efigies de los toreros Frascuelo, Lagartijo y Cara Ancha.

Retrato de Antonio Sánchez pintado por Zuloaga y cabeza del toro "Aldeano".

Detalle de las molduras del techo, decoradas con relieves de seres fantásticos y grutescos.

En 1979 Lola Sánchez, inseparable hermana de Antonio Sánchez, dejó el negocio y el local estuvo cerrado un tiempo.  Amenazado de desaparición, fue adquirido en 1981 por la familia Priego, que ha sabido mantener su espíritu histórico y continuar el negocio hasta hoy.  Los salones de Antonio Sánchez han visto pasar desde entonces a personajes de la vida cultural española de la talla de Ana Belén, Camilo José Cela, Joaquín Cortés, Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Joaquín Sabina o Enrique Tierno Galván, entre otros muchos.

 

Rincón del salón-comedor situado al fondo de la taberna, adornado con cuadros taurinos.

La Taberna Antonio Sánchez no es solo un museo vivo para amantes de la tauromaquia y público en general. Aquí se disfruta del tapeo, las cañas, el buen vino y la buena mesa. Entre la reconocida cocina de su restaurante, destacan platos tradicionales como el cocido madrileño, los caracoles en salsa, los callos a la madrileña o el rabo de toro. Como postre no hay que perderse su plato estrella, la “torrija Antonio Sánchez”. Muy apreciadas en la época por el rey Alfonso XIII y la Familia Real, su fama ha llegado hasta nuestros días.

Vista general de los salones de la taberna.

Mi mayor agradecimiento a Óscar Priego y a Noelia por abrirme las puertas de la Taberna y darnos todas las facilidades para la realización de las fotografías.


Fotografías . Elena Alajarín.

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

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