domingo, 26 de marzo de 2023

Agustín Lara: Desde México, con amor.

AGUSTÍN LARA : DESDE MÉXICO, CON AMOR.

Agustín Lara tocando el piano. Fuente : https://www.revistaenfoque.com.co/

La escultura del compositor Agustín Lara  se inauguró el 13 de mayo de 1975 en la plaza que llevaba su nombre en el barrio de Lavapiés, junto a la cuesta de la calle Mesón de Paredes.  Fue esculpida ese mismo año por el artista Humberto Peraza Ojeda en México, mientras que el pedestal de granito se realizó en Madrid.

Escultura de Agustín Lara junto a la fachada de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando.

La figura en bronce presenta al músico en actitud un tanto chulesca, con la pierna izquierda adelantada , los brazos cruzados y la mano derecha erguida. Esta pose fue copiada de una conocida fotografía suya en la que aparece fumando.   El Ayuntamiento trasladó en 2007 esta estatua hasta la pared de las ruinas de la  Iglesia de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando (1791), rehabilitada para alojar en su interior una sorprendente Biblioteca de la UNED.

Imagen de Agustín Lara fumando donde se inspiró el artista Peraza para modelar la escultura. Fuente :  https://www.milenio.com/

El edificio docente y la iglesia fueron destruidos por un incendio durante la guerra civil. En 1944 se construyó en el solar que mira a la calle embajadores el Mercado de San Fernando, obra del arquitecto Casto Fernández Shaw. Las ruinas de la iglesia permanecieron abandonadas durante décadas. Basamentos de piedra, paredes de ladrillo sin revocos y el gran tambor de la bóveda hundida fueron el símbolo del secular abandono que ha sufrido este popular barrio madrileño.

Ruinas de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando, integradas en la Biblioteca de la Uned.

El espacio de la plaza fue remodelado en 2007 por el arquitecto Juan Ignacio Linazasoro, con un solado de piedra caliza “a la portuguesa” y jardineras de hormigón con vegetación, minimizando así el impacto de esta plaza dura construida sobre el aparcamiento subterráneo.

Detalle del busto de la escultura, con el característico gesto del compositor. 

Agustín Lara (1900-1970) fue un mexicano enamorado de España, autor del universal chotis “Madrid”. Su conocidísima estrofa: “Madrid, Madrid, Madrid, pedazo de la España en que nací …” es fiel reflejo de su amor por la Villa y Corte. Curiosamente fue escrita por este autor sin haber pisado la ciudad. Este chotis fue cantado en 1948 por primera vez en España por la cantante mexicana Ana María González en la emisora de Radio Madrid.

Detalle del busto de la escultura de Agustín Lara.

Su nombre completo era Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino. Se le conoció también con los apodos del “Músico poeta” y el “Flaco de oro”. Marido de la actriz María Félix, compuso para ella la célebre canción “María bonita”. Otras conocidas melodías suyas son: “Solamente una vez” o “Noche de ronda”.

Agustín Lara junto a su esposa la actriz María Félix. Fuente :  https://futbol.radioformula.com.mx/ 

Artista multidisciplinar, fue pianista, director de orquesta,  intérprete y prolífico compositor de boleros, pasodobles, baladas y tangos, con más de 500 obras creadas. Además del chotis "Madrid", compuso melodías dedicadas a las ciudades españolas de Granada, Murcia, Navarra, Sevilla, Toledo y Valencia. La primera vez que Agustín Lara pisó Madrid fue en el año 1954, siendo homenajeado por el Ayuntamiento, que le entregó una batuta de plata.

Placa de bronce en el pedestal de la estatua, con fragmentos del chotis "Madrid".

Placa de bronce en el pedestal de la estatua, con los títulos de las canciones que dedicó a varias ciudades de España.

Existe una teoría que dice que el chotis “Madrid” podría no haber sido compuesto por Agustín Lara, sino por el músico, compositor y director de orquesta madrileño Rafael Oropesa. Este miembro de la Banda Municipal de Madrid y del partido comunista, se exilió de España tras la guerra civil y acabo en México. Se cree que en aquel país pudo vender la letra a Lara debido a sus problemas económicos y a la prohibición en el país de registrar sus composiciones. 

La mujer de Rafael Oropesa recibió una carta desde México en la que su marido exiliado le comentaba que había escrito un chotis dedicado a Madrid y a ella misma. La idea no es descabellada, ya que la letra tiene muchas expresiones castizas, complicadas de conocer por el autor mexicano, que nunca había pisado España cuando el chotis se publicó.

Ruinas de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando entre la calle Mesón de Paredes y la plaza de Arturo Barea. 

En 2016, una iniciativa popular recogió firmas solicitando al Ayuntamiento una calle o plaza en homenaje al escritor Arturo Barea (1897-1957). Vecino de este barrio e hijo de una lavandera, de niño fue alumno de las Escuelas Pías. Escribió la famosa trilogía “la Forja de un rebelde”, ambientada entre el Madrid de principios del siglo XX y la guerra civil. Estas obras se publicaron por primera vez entre 1941 y 1946 en Londres.

Arturo Barea trabajando como locutor en la BBC durante su exilio en Londres. Fuente : https://www.hoy.es/

Por entonces se descubrió que la conocida popularmente como “plaza de Agustín Lara” no existía en el registro de calles de Madrid. En marzo de 2017 el Ayuntamiento de Madrid puso de forma oficial a este espacio el nombre de Arturo Barea.

Escultura de Agustín Lara en la plaza de Arturo Barea.

En este primer trimestre de 2023 el Ayuntamiento ha remodelado también la cercana plaza de la Corrala, enclavada entre las calles Sombrerete, Mesón de Paredes y Tribulete. Gradas de piedra, jardineras y nuevo arbolado lucen ahora en un espacio que se utilizó durante muchos años para representar en verano espectáculos de zarzuela y teatro.

Fachada de la Corrala de Sombrerete que mira a la calle Mesón de Paredes.

Este conocido inmueble fue construido en 1839 por José María de Mariátegui  y reformado en 1872. Sirvió de inspiración para la famosa zarzuela “La Revoltosa”, estrenada en 1897 con libreto de López Silva y Fernández Shaw y música de Ruperto Chapí. El edificio es un bien de Interés cultural desde 1977.

 

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor. 

miércoles, 1 de marzo de 2023

Edificio Princesa, el jardín colgante de la glorieta de Ruíz Giménez.

 

EDIFICIO PRINCESA, EL JARDIN COLGANTE DE LA GLORIETA DE RUÍZ GIMÉNEZ.

Fachada del Edificio Princesa en la glorieta de Ruíz Giménez.

En la manzana comprendida entre la calle Alberto Aguilera, la glorieta de Ruíz Giménez y la calle Santa Cruz de Marcenado, se inauguró en 1857 el Hospital de la Princesa. Su construcción fue promovida por la reina Isabel II, como homenaje a su primera hija Isabel, nacida Princesa de Asturias el 20 de diciembre de 1851. También fue una acción de gracias por parte de la reina, que había salido ilesa del atentado del cura Merino, que tuvo lugar el dos de febrero de 1852 en la Basílica de la Virgen de Atocha.

Inauguración del Hospital de la Princesa. Fuente :  http://www.edificioprincesa.com/

La princesa María Isabel Francisca de Asís, conocida como "La Chata" a los 7 años de edad.  https://www.comunidad.madrid/hospital/laprincesa

El Hospital estuvo funcionando hasta la guerra civil, fecha en la que sufrió grandes desperfectos debido a la cercanía del frente de la Ciudad Universitaria. En los años cuarenta fue reconstruido y abierto de nuevo a su actividad asistencial.

Antiguo Hospital de la Princesa.  Fuente :  https://www.comunidad.madrid/hospital/laprincesa

Debido al paso del tiempo y a la obsolescencia de sus instalaciones, cerró sus puertas en 1955 y fue trasladado al complejo actual de la calle Diego de León, con el nuevo nombre de Gran Hospital de la Beneficencia General del Estado. El viejo edificio, construido por Anibal Álvarez en estilo neomudéjar, se demolió en 1962.


Fachadas del edificio que miran a la calle Santa Cruz de Marcenado.

En la Glorieta de Ruíz Giménez (popularmente conocida como San Bernardo) se alza en su lugar un imponente bloque de viviendas construidas en hormigón visto, siguiendo el estilo “brutalista” de moda en los años 70. Su característica principal es la abundantísima vegetación de hiedra y otras plantas colgantes, que caen desde sus amplios balcones.

Maqueta del edificio Princesa. Fuente:  http://www.edificioprincesa.com/

Se trata del "edificio Princesa", que mantiene el nombre del viejo hospital desaparecido. Es un conjunto de 261 viviendas construido en 1975 por el Patronato de Casas Militares de Madrid. Fue un atrevido encargo del entonces gerente, el general Medrano a los arquitectos Fernando Higueras y Antonio Miró.

Detalle de las terrazas con vistas a la glorieta de Ruíz Giménez.

Su proyecto integra dos bloques en las dos aceras de la calle Sana Cruz de Marcenado, tiene una plaza privada, tres plantas de aparcamientos, locales comerciales y viviendas. El complejo simula unas ruinas aztecas cubiertas de vegetación, donde el uso del hormigón dota al edificio de un aspecto contundente y a la vez de una gran monumentalidad.

Acceso a los aparcamientos del edificio Princesa. Fuente. https://arquitecturaviva.com/

Detalle de una de las esquina del edificio.

En su momento fue un edificio muy novedoso, precursor de la actual arquitectura ecológica. Se proyectó con un gran alero que diera sombra a la fachada y en la azotea unas piscinas recogían el agua de lluvia para utilizarla en el riego de los jardines. Concebido como un “edificio-jardín”, la vegetación colgante actúa aislando del intenso ruido urbano, pero sin impedir la entrada de luz.

Esquina del edificio entre las calles Santa Cruz de Marcenado y San Bernardo.

Detalle de los pilares de hormigón en la planta baja.

Higueras es autor de sorprendentes edificios en Madrid, como el Instituto del Patrimonio Cultural de España de la Ciudad Universitaria, conocido popularmente como la “corona de espinas”. También edificó obras como el bloque de oficinas en la calle Serrano 69, el Colegio Estudio de Aravaca, o la iglesia de Santa María de Caná de Pozuelo, entre otros.

Edificio del Instituto del Patrimonio Cultural de España. Fuente . https://ipce.culturaydeporte.gob.es/

Trabajé entre 2010 y 2020 en el número 7 de la calle Alberto Aguilera, por lo que pasaba a diario junto a este edificio. En esa década puedo afirmar que “el roce hizo el cariño” y esta sorprendente construcción, rodeada de clásicas fincas del barrio, siempre atrajo mi atención.  

 

Abundante vegetación que cae entre las terrazas de la plaza en la calle Santa Cruz de Marcenado.


Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

jueves, 26 de enero de 2023

Antonio Sánchez, la taberna más antigua de Madrid.

ANTONIO SÁNCHEZ,  LA TABERNA MÁS ANTIGUA DE MADRID.


Portada de la Taberna Antonio Sánchez en la calle Mesón de Paredes.

En el número 13 de la calle Mesón de Paredes, la zona alta del barrio de Lavapiés que termina en Tirso de Molina, encontramos la Taberna de Antonio Sánchez. Este sorprendente establecimiento está considerado como la taberna más antigua de Madrid, ya que su origen se remonta a 1787.

La portada está cubierta totalmente de madera, con puertas de cuarterones tachonados con clavos. Desde allí accedemos a un mundo en el que la gastronomía típicamente madrileña, los buenos caldos y la cálida atención a sus “parroquianos”, han hecho de esta Casa un referente único desde hace doscientos treinta y seis años.

Los “parroquianos” de Antonio Sánchez al pie de la barra. Fuente:  https://www.traveler.es/

Según el investigador y escritor Antonio Pasies, a mediados del siglo XVII ya existía en este lugar la posada y pastelería de María de Rueda, también conocida como “Posada de Marilópez”. Estaba muy próxima al mesón que regentaba Simón Miguel Paredes, conocido por Mesón de Paredes, que acabó dando nombre a la calle.

La primera referencia escrita que se conoce de la taberna nos habla del “traspaso de este negocio dedicado al despacho de vinos”, noticia publicada en 1787 en el Diario Curioso, Erudito, Económico y Comercial. En el siglo XVIII surgieron en Madrid establecimientos con el nombre de “botillerías”, que servían bebidas y refrescos helados. Se cree que este antiguo despacho de vinos subió de categoría y tomó el nombre de botillería, con el que era conocido ya a comienzos del siglo XIX.


Imagen de la bodega y tinaja número 6, conocida como "la del Vino del Francés".

La cueva o bodega de la taberna esconde una oscura leyenda. Se cuenta que el 2 de mayo de 1808, durante la sublevación del pueblo de Madrid contra las tropas invasoras de Napoleón, un soldado francés fue asesinado en la cercana plaza de Tirso de Molina. Para evitar represalias, su cuerpo fue ocultado dentro de una tinaja de la bodega, numerada con el número seis. Curiosamente, uno de los mejores caldos que servía esta Casa era conocido como “Vino del Francés”.

Antigua estufa de hierro situada junto a las escaleras de bajada a la bodega.

Hacia 1830 esta bodega se convirtió en taberna. Su vinculación con el mundo taurino  comenzó en 1870, al ser adquirida por el picador Matías Uceta, apodado “Colita”. Más tarde fue regentada por el torero “Cara Ancha”. En 1884 la taberna es comprada por Antonio Sánchez Ruiz, natural de Valdepeñas e hijo de unos taberneros, tomando su nombre actual.

El torero Antonio Sánchez delante de su retrato pintado por Zuloaga y expuesto en la actualidad en el mismo rincón. Fuente .  https://www.traveler.es/

Colección de añosas botellas expuestas en un rincón tras la barra. 

A partir de entonces se convirtió en un lugar de reunión de aficionados al mundo de los toros, reunidos en animadas tertulias. Tiempo después el hijo Antonio Sánchez Ugarte, torero de profesión y persona de gran carisma, heredó el negocio y la taberna se convirtió en un lugar de reunión de prestigiosos artistas e intelectuales. Escritores como Pío Baroja y Julio Camba, el académico José María de Cossío, el escultor Juan Cristóbal, el doctor Gregorio Marañón, los pintores Joaquín Sorolla y Daniel Vázquez Díaz o el torero Juan Belmonte entre otros, frecuentaron estos salones.


Rincón con recuerdos taurinos donde vemos la placa de cerámica en homenaje al pintor Ignacio Zuloaga.

La Taberna fue durante muchos años un lugar de encuentro del renombrado pintor Ignacio Zuloaga (1870-1945) y sus amigos. Precisamente el propietario Antonio Sánchez, apodado cariñosamente como “El Tato”, fue alumno suyo y le tuvo un gran afecto. Aquí celebró este gran artista en junio de 1944 su última exposición, con dos cuadros de figuras del toreo. Tras su muerte, sus amigos quisieron inmortalizar su recuerdo colocando una placa de cerámica en estas paredes.

Portada del libro "Torerías", de Camilo José Cela, expuesto en una de las paredes.

La Taberna ha sido también una fuente de inspiración literaria. Fue inmortalizada por el escritor y crítico taurino Antonio Díaz-Cañabate (1897-1980) en el libro “Historia de una taberna”, publicado en 1944. El premio Nobel Camilo José Cela (1916-2002) habla de esta taberna en su libro “Torerías” de 1991. A la poetisa Gloria Fuertes, (1917-1998) nacida en la cercana calle Espada de este barrio de Lavapiés, le gustaba venir a tomar un vino y escribir sus obras sobre la mesa de mármol de su rincón preferido.  


Fotografía en recuerdo de la escritora Gloria Fuertes en su rincón favorito de la taberna.

Nada más entrar, nos recibe un clásico mostrador de madera y estaño. Viejos azulejos blancos con dibujos azulados decoran la pared tras la barra, y sobre ella se disponen estanterías de madera oscura repletas de añosas botellas. El conjunto lo completa una caja registradora de más de ciento veinte años de antigüedad.  un viejo reloj ovalado de pared y una bella lámpara de forja que inicialmente fue de gas.

Mostrador de madera tallada situado a la entrada de la taberna.

Antigua lámpara de gas junto a la entrada. 

Desde aquí accedemos a dos salones estrechos y alargados, en los que destaca una cuba con “vino de consagrar”, un antiguo elevador de botellas desde la bodega, y una encantadora estufa de hierro forjado. Al fondo se accede a los dos comedores del restaurante, adornados con numerosos óleos de tema taurino.   

Primer salón de la taberna, con la cabeza del toro "Fogonero" y un medallón pintado con un torero. 

Antiguo elevador que subía las botellas desde la bodega.

La decoración original no se ha modificado prácticamente en estos siglos, con las mesas de velador con tapas de mármol, los suelos de baldosas de barro y las paredes forradas de madera oscura tallada. Numerosas fotografías, recortes de prensa, cuadros e imágenes enmarcadas hacen de esta taberna un auténtico museo de la historia de Madrid. Son destacables las cabezas disecadas del toro “Aldeano” de la alternativa del torero Vicente Pastor en 1902, y el toro “Fogonero” de la alternativa de Antonio Sánchez de 1922. El conjunto lo completan los medallones pintados al fresco con las efigies de los toreros Frascuelo, Lagartijo y Cara Ancha.

Retrato de Antonio Sánchez pintado por Zuloaga y cabeza del toro "Aldeano".

Detalle de las molduras del techo, decoradas con relieves de seres fantásticos y grutescos.

En 1979 Lola Sánchez, inseparable hermana de Antonio Sánchez, dejó el negocio y el local estuvo cerrado un tiempo.  Amenazado de desaparición, fue adquirido en 1981 por la familia Priego, que ha sabido mantener su espíritu histórico y continuar el negocio hasta hoy.  Los salones de Antonio Sánchez han visto pasar desde entonces a personajes de la vida cultural española de la talla de Ana Belén, Camilo José Cela, Joaquín Cortés, Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Joaquín Sabina o Enrique Tierno Galván, entre otros muchos.

 

Rincón del salón-comedor situado al fondo de la taberna, adornado con cuadros taurinos.

La Taberna Antonio Sánchez no es solo un museo vivo para amantes de la tauromaquia y público en general. Aquí se disfruta del tapeo, las cañas, el buen vino y la buena mesa. Entre la reconocida cocina de su restaurante, destacan platos tradicionales como el cocido madrileño, los caracoles en salsa, los callos a la madrileña o el rabo de toro. Como postre no hay que perderse su plato estrella, la “torrija Antonio Sánchez”. Muy apreciadas en la época por el rey Alfonso XIII y la Familia Real, su fama ha llegado hasta nuestros días.

Vista general de los salones de la taberna.

Mi mayor agradecimiento a Óscar Priego y a Noelia por abrirme las puertas de la Taberna y darnos todas las facilidades para la realización de las fotografías.


Fotografías . Elena Alajarín.

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

jueves, 24 de noviembre de 2022

La Cárcel de la Inquisición del barrio de Lavapiés.

 LA CÁRCEL DE LA INQUISICIÓN DEL BARRIO DE LAVAPIÉS.


Centro de Mayores Antón Martín (Calle Cabeza 12 esquina a la calle Lavapiés).

Caminando por la parte alta del barrio de Lavapiés, nos encontramos un curioso edificio en el número 12 de la calle de la Cabeza, haciendo esquina con la calle Lavapiés. Exteriormente presenta dos plantas y es un fiel exponente de la arquitectura popular que abundaba en el caserío madrileño durante los siglos XVII y XVIII.

Entrada del edificio por la calle de la Cabeza número 12.

Se trata del Centro de Mayores Antón Martín, inaugurado en 2012. Es un lugar de encuentro y de actividad para la numerosa tercera edad de este barrio, gestionado por el área de servicios sociales del Ayuntamiento de Madrid. El edificio se distribuye alrededor de un patio central cubierto, dónde podemos ver una antigua pila o abrevadero de piedra. Posee una estructura de vigas de madera y corredores típicos de las construcciones tradicionales madrileñas.

Rincón del patio, con la estructura de vigas de madera y corredores.

Pila o abrevadero de piedra que decora el patio.

Pero lo más sorprendente de este edificio se encuentra en la planta sótano, a la que se accede bajando unas escaleras a mano izquierda del vestíbulo. Allí podemos contemplar cinco celdas abovedadas de ladrillo y pedernal, que pertenecieron a una antigua cárcel de la Inquisición. Cada una de ellas tiene una superficie de poco más de tres metros cuadrados, están desprovistas de puertas y mantienen todavía unos pequeños óculos de ventilación que las comunican entre sí.

Escalera de acceso al sótano e interior de una de las celdas.

Vista de cuatro de las celdas de la antigua cárcel.

Según el gran madrileñista Ramón de Mesonero Romanos, esta prisión llevaba funcionando desde el siglo XVIII. Los calabozos eran utilizados por el Santo Oficio para encerrar a personas acusadas de herejía, de brujería, de estar endemoniadas, o de realizar actos contra la fé católica. Desde aquí eran conducidas a la cercana Plaza Mayor donde se oficiaban los Autos de Fé. En dichos autos, los acusados podían ser condenados por el Alto Tribunal a penas de prisión, de azotes, de destierro, ir a galeras o ser quemados en la hoguera.

Pequeños óculos u "ojos de buey" que comunican y ventilan las celdas entre sí.

Estas paredes de ladrillo visto impresionan por haber sido testigos del sufrimiento, la angustia y el terror de numerosos seres. Aquí padecieron tormentos y torturas, siendo para muchos de ellos una auténtica antesala de la muerte.

Decoración de una de las celdas con huesos de un esqueleto artificial. 

Este recinto era conocido también como cárcel de la Corona o cárcel eclesiástica de la Corona, ya que se utilizó posteriormente para encerrar a los clérigos que habían cometido delitos, separándolos de los presos comunes.

Pasillo principal de la cárcel, con las celdas situadas a la izquierda.

Detalle de uno de los óculos de ventilación que comunican las celdas. 

El preso más conocido de esta cárcel fue Matías Vinuesa. Este sacerdote de la localidad de Tamajón (Guadalajara) de ideas favorables al Absolutismo, llegó a ser capellán del rey Fernando VII.  Durante el  llamado Trieno Liberal (1820-1823) fue acusado de alta traición e intento de rebelión, por lo que fue encerrado en esta prisión y condenado a una pena de diez años de cárcel.

“Horroroso asesinato de D. Matías Vinuesa”. Grabado anónimo del s. XIX. Fuente: Museo de Historia de Madrid.

El 4 de mayo de 1821, un grupo de exaltados armados de sables, pistolas y martillos se tomó la justicia por su mano y asaltó el edificio. Matías Vinuesa fue asesinado en este lugar, convirtiéndose desde entonces en un “mártir” de la causa absolutista.

Ventanuco situado a la izquierda de la entrada principal de la calle Cabeza, que sirve de ventilación a las celdas.

Tras el decreto de abolición total de la Inquisición, firmado por la reina Regente María Cristina el 15 de julio de 1834, el edificio fue destinado a almacén, cuadras y cocheras. Estos nuevo usos son descritos por el gran escritor Benito Pérez Galdós en uno de sus Episodios Nacionales, concretamente el titulado "El Grande Oriente", publicado en 1876.

Imagen del edificio antes de la rehabilitación de 2012, con la Taberna del Avapiés. Fuente : http://pedernalmurallamadridaustrias.blogspot.com/

Detalle de las galerías superiores del Centro de Mayores Antón Martín.

Antes de la rehabilitación municipal, en los bajos del edificio estuvo abierta desde los años 70 la conocida “Taberna del Avapiés”. Como curiosidad, contar que este caserón fue utilizado para el rodaje de la famosa serie de Televisión Española “Fortunata y Jacinta”, dirigida por Mario Camus y estrenada en 1980.

Escalera de acceso a la planta superior.

Rincón del patio central, en el que se aprecian las basas de piedra, las columnas y las vigas de madera. 

Se puede acceder libre y gratuitamente a esta antigua cárcel, acudiendo en día laborable al Centro de Mayores y acreditándose en la recepción.


Fotografías:  Elena Alajarín.

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa 2022.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

 

San Nicolás, la iglesia más antigua de Madrid.

SAN NICOLÁS, LA IGLESIA MÁS ANTIGUA DE MADRID.  Vista de la entrada principal al templo desde la plaza de San Nicolás. La iglesia más antigu...