jueves, 4 de enero de 2024

La Biblioteca de las Escuelas Pías, el templo del saber.

LA BIBLIOTECA DE LAS ESCUELAS PÍAS, 

EL TEMPLO DEL SABER. 


Biblioteca de las Escuelas Pías de la Uned, en la esquina de la calle Mesón de Paredes y la plaza de Arturo Barea.

En el corazón de Lavapíés, junto a la famosa Corrala de la calle Mesón de Paredes y la plaza de Arturo Barea, se alza uno de los edificios más sorprendentes de Madrid, la Biblioteca de las Escuelas Pías de la UNED. Este complejo inserta una arquitectura vanguardista de índole universitaria dentro de las ruinas de un antiguo templo del s. XVIII, con un resultado muy respetuoso y muy aplaudido por los especialistas en Arquitectura.

Entramado de madera que cubre el espacio circular de la antigua cúpula.

El origen de este edificio se remonta a 1616, cuando el caballero Gaspar de Pons funda en estos terrenos el Hospital de Nuestra Señora de Montserrat,  llamado también el hospital de la Corona de Aragón o de los Aragoneses. Se creó dentro de una casa de campo que poseía en esta zona de Lavapiés, junto a una ermita dedicada a la Virgen del Pilar.

Restos de la decoración original de molduras y entablamentos de escayola de la antigua iglesia, hoy biblioteca.

En 1729 el padre escolapio Juan García de la Concepción fue nombrado capellán de la ermita del Pilar, con derecho a regentar una escuela. El primer día lectivo acudieron 102 alumnos, que hubo que acomodar en el caserón que había sido antes hospital. A finales de ese año, el centro contaba ya con 400 alumnos. En 1735 el párroco de San Justo cedió definitivamente la ermita a la Orden Escolapia y se funda el colegio con el nombre de Nuestra Señora de la Portería, en el que la mayoría del alumnado pertenecía a familias humildes.

Fachada principal de la iglesia en la calle Mesón de Paredes a principios del s. XX. Fuente :  https://www.pinterest.es/

Fachada principal de la Iglesia en la actualidad. A la izquierda, el edificio anexo del Aulario de la UNED.

Entre 1737 y 1761 se construyó el Colegio, con varios parones debidos a problemas económicos. Las obras de la Iglesia se dilataron entre 1763 y 1790, de la mano del arquitecto Gabriel Escribano, hermano de la Orden, siguiendo un estilo neoclásico. El templo es de una sola nave, con pequeñas capillas a los lados. La parte principal del presbiterio está formada por una gran rotonda, sobre la que se dispone un gran tambor y una cúpula de media naranja.

Interior de la Iglesia. Tarjeta postal Hauser y Menet, hacia 1910. Fuente  https://www.memoriademadrid.es/.

  La decoración escultórica estuvo a cargo de Alfonso Vergaz. Los reyes Fernando VI, Carlos III y Carlos IV y personajes nobles como el duque de Alba o la duquesa de Benavente aportaron dinero para las obras y el mantenimiento del centro.  En esa época el centro educativo cambió su nombre por el de Colegio de San Fernando, aunque era conocido popularmente como Colegio de Lavapiés.

Estado actual del escudo de la Orden sobre el gran arco de la rotonda.

Hacia 1760 el colegio llegó a ser tan grande que contaba con más de 2.300 alumnos. Contaba por entonces con un magnífico profesorado y su enseñanza alcanzó un gran prestigio.  Fue un centro pionero, al crear en 1795 la primera escuela para sordomudos de España a instancias de Manuel Godoy, primer ministro del rey Carlos IV.

Capilla de alumnos internos. Tarjeta postal Hauser y Menet, hacía 1910. Fuente  https://www.memoriademadrid.es/

Con la invasión de las tropas francesas en 1808, la comunidad de los escolapios fue desalojada y el centro sufrió grandes pérdidas bibliográficas y patrimoniales. Tras la guerra de la independencia  descendió notablemente el número de alumnos, pero el centro se rehabilitó y continuó con la enseñanza, atendiendo gratuitamente a los alumnos de las clases más desfavorecidas. 

Los años posteriores fueron complicados, dentro de un siglo XIX lleno de pronunciamientos militares, saqueos de conventos y matanzas de religiosos o las guerras carlistas, que desembocarán en la Revolución de 1868 y el destronamiento de Isabel II.

Clase de infantil en las Escuelas Pías hacia 1921. Fuente  https://www.memoriademadrid.es/

A finales del s. XIX la biblioteca estaba ya completamente recuperada, contando con más de 17.000 libros y valiosos manuscritos antiguos. En 1910 el centro impartía a sus alumnos un completo programa de clases de contabilidad, mecanografía, taquigrafía, e idiomas inglés y francés.

Chabolas construidas dentro de las ruinas de la Iglesia hacia 1955. Fotografia de Catalá-Roca. Fuente : https://www.catalaroca.com/

Perspectiva de la gran rotonda en la actualidad.

El edificio fue saqueado y sufrió un aparatoso incendio provocado en 1936, al inicio de la guerra civil, que le sumió en la ruina durante décadas. En el solar de las escuelas que daba a la calle Embajadores, el arquitecto Casto Fernández Shaw levantó en 1944 el Mercado de San Fernando. A ambos lados de la portada principal situó dos torres, rematadas en chapiteles de estilo neoherreriano o escurialense, muy de moda en la época.

Obras de construcción del Mercado de San Fernando desde la calle Embajadores. Fuente : https://mercadodesanfernando.es/

En la parte de la calle Tribulete, esquina a la calle Mesón de Paredes, se levantó en 1950 el Cine Lavapiés, en cuyos bajos estuvo abierta hasta 1983 la conocida sala de fiestas El Molino Rojo. Esta sala tenía un pequeño molino con aspas que giraban en su fachada, a imitación del Moulin Rouge de París. 

Fachada del Cine Lavapiés en la calle Mesón de Paredes, junto a las ruinas de la iglesia. Fuente :  https://enlavapies.com/

Allí actuaron figuras como Lola Flores y Estrellita Castro, tocaron los primeros grupos de rock y se organizaron desde “bailes de juventud” y espectáculos de flamenco a cabarets golfos. Como dato curioso, la actriz Pepa Flores –Marisol- interpretó a una cabaretera en la película titulada "La chica del Molino Rojo” (1973), rodada en este lugar.

Imagen de 1966 de la sala El Molino Rojo, en la calle Tribulete 16. Fuente : Página Facebook “Madrid en negro y blanco”. 

A pesar de los proyectos que se barajaron para este edificio y de las protestas que hubo, el cine Lavapiés fue derribado incomprensiblemente en 1993, teniendo la máxima protección urbanística. A finales de los años noventa, el Ayuntamiento inició una remodelación del barrio de Lavapiés, que incluía la rehabilitación de viviendas privadas, la reordenación de espacios públicos y la creación de equipamientos y zonas verdes. Con el nuevo siglo se construirá el aparcamiento de la plaza de Arturo Barea, se abre el parque del Casino de la Reina y se inaugura el moderno Teatro Valle Inclán de la plaza de Lavapiés.

Sala de lectura circular bajo la gran rotonda.

Detalle de un rincón de la biblioteca con el ladrillo original desprovisto de revocos. 

En 2001 comenzaron las obras de la Biblioteca dentro de las ruinas de la iglesia y de un Aulario de la Uned en la calle Tribulete, según proyecto del arquitecto Juan Ignacio Linazasoro . Anteriormente había construido el aparcamiento y diseñado la plaza de Arturo Barea, proyectados como un vestíbulo de acceso a la biblioteca, que fué inaugurada oficialmente en 2004.

Detalle del entramado de madera que cubre la rotonda y tamiza la luz.

La sala principal de lectura se distribuye a lo largo de la antigua nave central y bajo el viejo tambor o linterna de la rotonda central, ahora cubierta por una gran entramado de madera a modo de celosía para tamizar la luz. En el espacio que fue en su día el altar mayor, se alza hoy día una gran librería que nos evoca el antiguo retablo.  

Gran librería que ocupa el lugar del retablo que hubo en el altar mayor.

Estanterias-pupitre situadas en la antigua nave del templo y piso superior de lectura.

Estanterías y mobiliario de madera forman parte del conjunto arquitectónico y evocan los antiguos pupitres del colegio.  Se pueden ver partes de la decoración original del templo, los restos de piedra y escayola, y el ladrillo desnudo desprovisto de los viejos revocos. Incluso se ha musealizado un viejo pozo que apareció durante la rehabilitación.  

Detalle de la pared, con el ladrillo original desprovisto de revocos.

Viejo pozo en la zona del antiguo altar mayor.

La Biblioteca se puede visitar libremente de lunes a viernes entre las 09:15 y las 10:00 hh. y entre las 21:00 y 21:45 hh. ,accediendo por la puerta de la plaza de Arturo Barea. Está permitido realizar fotografías de su espectacular interior, respetando eso sí el silencio de los estudiantes que allí acuden. No os la perdáis.

 

Acceso a la Biblioteca desde la plaza Arturo Barea, junto a la estatua del mexicano Agustín Lara.


Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2024.

Fotografías : © Elena Alajarín. 

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.



viernes, 1 de diciembre de 2023

Lina Morgan, la sonrisa de La Latina.

LINA MORGAN, LA SONRISA DE LA LATINA.


Su inconfundible sonrisa, seña de identidad de Lina Morgan. Fuente :  https://www.facebook.com/elmundodelinamorgan

He tenido la oportunidad de visitar el palco privado de la inolvidable actriz Lina Morgan, situado en su adorado Teatro de La Latina. Me ha parecido una buena excusa para recordar en un artículo la vida y la trayectoria de uno de los personajes más queridos y añorados del mundo del espectáculo en España.

Fachada de la casa natal de la actriz en la calle Don pedro 4.

Un 20 de marzo de 1937 nacía en el número 4 de la calle Don Pedro de Madrid María de los Ángeles López Segovia, conocida artísticamente como Lina Morgan. Fue criada dentro de una humilde familia con cinco hijos en unos años muy difíciles para España. Su padre Emilio trabajaba como oficial en la Sastrería Roldán de la cercana calle Toledo. Su madre se encargaba de la casa, sus hermanos pequeños recogían cartón en la calle y lo vendían, para ayudar económicamente a la familia.

Inauguración en 1988 de la lápida en homenaje a la actriz, en presencia de su madre y del alcalde Juan Barranco. Imagen de Javier Cuesta. Fuente :   https://www.elmundo.es/
  

En la fachada de este bello edificio de 1907, con rejerías y ventanales de estilo modernista, el entonces alcalde Juan Barranco inauguró el 27 de diciembre de 1988 una lápida en memoria y homenaje a la artista.

Lina Morgan de joven. Fuente :  https://biografiasehistoria.wordpress.com/

Desde muy pequeña Lina tuvo siempre muy clara su vocación artística. Con tan solo 11 años convenció a su padre para entrar en la academia de baile clásico de Karen Taft, en la calle Libertad 15. En esta escuela ya desaparecida estudiaron célebres figuras como Concha Velasco o Esperanza Roy. Con tan solo catorce años formó parte de la compañía infantil de teatro “Los Chavalillos de España”, que incluso llegó a hacer una pequeña gira por España.

Con el actor Juanito Navarro, con el que compartió muchos escenarios. Fuente : https://www.pronto.es/

Lina actuó en 1953 por primera vez en el Teatro de la Latina como bailarina de reparto en el espectáculo “La Copla flamenca”. Para integrarse en la compañía de revistas Colsada, falsificó su fecha de nacimiento, ya que era menor de edad. Cuando en 1956 le ofrecen sustituir a una vedette y hacer su primer papel protagonista en “Mujeres o diosas”, adoptó el nombre artístico de Lina Morgan. El nombre Lina provenía del suyo, Angelines. Su hermano José Luis lo escogió junto con el apellido Morgan, no está claro si por el pirata, o por la banca norteamericana.

Programa de mano de la revista "Mujeres o Diosas". Lina está fotografiada abajo a la izquierda. Fuente :   https://biografiasehistoria.wordpress.com/ 

Con su primer sueldo de 150 pesetas (0,90 €), compró a su hermano José Luis su primer traje. Muy unida a él, cuando pasaban por la puerta del teatro de La Latina, Lina siempre le comentaba a su hermano que algún día sería suyo. 

La actriz en una escena de la famosa revista "Vaya par de gemelas".  Fuente :  https://www.facebook.com/elmundodelinamorgan

Lina Morgan creó un personaje cómico único, el de una chica inocente y con poca cultura pero llena de ingenio, con un gracejo, unos movimientos y miradas que rallaban en la caricatura y encandilaban al público. Cuando los críticos le echaban en cara esta figura estereotipada, ella comentaba que grandes actores como Charles Chaplin o Cantinflas también tenían sus propios personajes y contaban con todo el respeto de la crítica y el público.

Una joven Lina Morgan en la película "La tonta del bote". Fuente : https://www.vanitatis.elconfidencial.com/ 

Fotograma de la película “Una pareja …distinta”, en la que interpretaba a una mujer barbuda. Fuente :  https://www.sensacine.com/

Lina actuó junto con conocidísimos actores y humoristas españoles en numerosas obras del empresario Matías Colsada, hasta fundar su propia compañía en 1975.  Entre sus películas sobresalen los títulos: “Los subdesarrollados” (1968), “Soltera y madre en la vida” (1969), “La tonta del bote” (1970), “Le llamaban la madrina” (1973), “Una pareja distinta” (1974) o “Hermana, pero qué has hecho” (1995).

Imagen actual del Teatro de la latina, en la plaza de la Cebada.

De entre sus cuatro hermanos, Lina se sintió desde siempre muy unida afectivamente a José Luis : Él eligió su nombre artístico, fue su representante, su productor y el director empresarial del Teatro de la Latina. Este edificio, construido en 1919 por el arquitecto Pedro Muguruza  y con capacidad para 905 espectadores, fue alquilarlo en 1978 por la actriz. En 1981 lo compró al empresario Matías Colsada por ciento veintisiete millones de la época (762.000 €).

Lina en su camerino de La Latina, lleno de imágenes religiosas. Fuente .  https://delcuplealarevista.blogspot.com/

La actriz, fotografiada en su palco privado del Teatro. Fuente : https://www.facebook.com/elmundodelinamorgan

 El fallecimiento de José Luis en 1996 fue un durísimo golpe para la actriz, que cayó por entonces en una larga depresión. En 2010 vendió su amado teatro de la Latina a una empresa privada por 7,5 millones de euros. Allí conservó un despacho y un palco de honor de por vida, según estipulaba el contrato.

Imagen actual del antepalco de Lina Morgan en La latina.

Imagen actual del palco de Lina Morgan, situado a la izquierda del escenario.

En este teatro estrenó sus conocidísimas revistas “Vaya par de gemelas” (1981), “Sí al amor” (1985), “El último tranvía” (1987) y “Celeste no es color” (1991). Cada 15 de agosto, si la actriz estaba actuando en La latina, pedía permiso al público y salía a las puertas del teatro para entregar un ramo de flores al pasar en procesión su querida Virgen de la Paloma.

Esplendorosa Lina durante una actuación en La Latina. Fuente :  https://www.facebook.com/TeatroLaLatina

Durante años se hizo famosísimo el estribillo de la canción con la que terminaban sus espectáculos en el teatro, compuesta por Gregorio García Segura y Manuel Santos. Este agradecimiento cantado sigue todavía muy vivo en el recuerdo popular :

“¡¡ Agradecida, y emocionada, solamente puedo decir, gracias por venir !!”

Fachada del Teatro de La Latina con el cartel de la obra “Vaya par de gemelas”. Fuente :  https://www.facebook.com/elmundodelinamorgan

La retransmisión en Televisión Española de su revista “Vaya par de gemelas” en 1983 supuso un record histórico sin precedentes, al congregar frente a la pantalla a veinte millones de espectadores. Esta obra, que estuvo en cartel desde 1981 a 1983 recaudó en el teatro 2.700 millones de pesetas de la época (16.000.000 €).

Tras retirarse definitivamente de los escenarios, en 1994 hizo la serie “Compuesta y sin novio” para Antena 3 y a partir de 1995 “Hostal Royal Manzanares” para TVE, con las que tuvo un arrollador éxito de audiencia. Otras series televisivas de menor calado en las que intervino fueron “Una de dos”, “Academia de baile Gloria” y “¿Se puede?”. También hizo apariciones en series como “Aquí no hay quién viva”, “A tortas con la vida” y “Escenas de matrimonio”.

Lina rodeada de los actores de la serie "Hostal Royal Manzanares". Fuente :  https://www.diezminutos.es/

La actriz fue siempre muy discreta con su vida privada, no llegó a casarse ni se le conoció ninguna relación o pareja conocida. En agosto de 2013 tuvo una enfermedad de la que no se tuvieron apenas noticias. Solo se supo que estuvo un año ingresada en el Hospital Beata Maria Ana de la calle Doctor Esquerdo. Aquejada de un cáncer de garganta que llevó en secreto, vivió varios años alejada de la vida pública. Recluida en su piso de la calle Samaria 12 en el barrio del Niño Jesús, estuvo atendida por personas de su círculo más íntimo.

Capilla ardiente de la actriz en el escenario del Teatro de La Latina. Fuente : https://www.pronto.es/

Un 19 de agosto de 2015 Lina Morgan bajó definitivamente el telón de su vida y nos dijo adiós con su inolvidable sonrisa. La capilla ardiente fue instalada en el escenario de su querido Teatro de La Latina, acompañada del estandarte procesional de su venerado Jesús El Pobre, del que era Camarera Mayor. Sobre el féretro las banderas de España y la Comunidad de Madrid, además de una gorra suya de chulapo.  Allí recibió el homenaje y el respeto de todo el pueblo de Madrid, desde altos mandatarios hasta las gentes más sencillas. Yo también pasé por allí para darle mi último adiós.

Detalle del mural cerámico en homenaje a la actriz en la estación de Metro la Latina.

Mural con los escenarios de la vida de la actriz en el barrio de La Latina.

El 27 de marzo de 2017, coincidiendo con el Dia Mundial del Teatro, se inauguró en la estación de Metro de La Latina (L-5) un gran mural en homenaje a la artista. Realizado en cerámica por el artista David Cárdenas, recoge en veintidós metros cuadrados referencias escritas y todos los escenarios de su vida en este barrio.

Plazuela de Lina Morgan junto al Centro Deportivo de La Cebada.

Desde noviembre de 2022, el espacio situado entre el vanguardista Centro Deportivo La Cebada y la calle Toledo lleva el nombre de plazuela de Lina Morgan, honrando la memoria de la emblemática actriz y cómica en el barrio que la vio crecer.

Estas líneas son mi humilde homenaje a esta madrileña y "Grande de España". Hasta siempre Lina Morgan, en nuestro recuerdo quedará eternamente tu gran sonrisa y los maravillosos momentos que nos hiciste pasar.

 

La gran vedette actuando en el Teatro de La Latina. Fuente :  https://dbe.rah.es/

Mi agradecimiento a Javier Antolín (Pentación Espectáculos) por las facilidades dadas para realizar las fotografías en el Teatro de La Latina

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Fotografías : © Elena Alajarín.  

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.


lunes, 30 de octubre de 2023

Las casas más estrechas de Madrid.

LAS CASAS MÁS ESTRECHAS DE MADRID.


A la izquierda, edificio estrecho de la calle Mayor 57 con persianas metálicas rosadas. A la derecha, edificio del número 61 de color ocre y sillares en las esquinas. 

El casco histórico de Madrid conserva numerosos ejemplos de “casas estrechas”, edificios con una reducida fachada y varios pisos de altura. Por lo general suelen tener una vivienda por planta y un único balcón o ventana en la fachada de cada piso. 

En el centro de la fotografía, edificios de la calle Toledo 6 y 8.

Desde que el rey Felipe II estableció en 1561 la Corte y la capital del Reino en este poblachón manchego, la ciudad fue creciendo de forma un tanto anárquica. Aquí fueron llegando oleadas de funcionarios públicos y personas de todos los rincones de España. Venían a ganarse la vida al centro del poder económico y político del país y necesitaban un alojamiento digno.

Edificio estrecho en el número 1 de la calle Toledo, junto a la Plaza Mayor. 

El cogollo urbano tenía un entramado de calles estrechas y casi laberínticas, heredero de su fundación musulmana en el siglo IX. La muralla cristiana levantada entre los siglos XI y XII fue un impedimento para que la ciudad creciera de forma planificada. En el siglo XVI se derribaron estas murallas que constreñían la Villa ante el aumento de la población. 

No será hasta el siglo XVIII, en plena Ilustración, cuando se planifica la ciudad con cierto criterio. Se trazan grandes avenidas, espacios ajardinados, edificios para el conocimiento y la administración pública, y se regulan además servicios imprescindibles como el alcantarillado, el suministro de agua o la iluminación nocturna.

Viviendas en la calle Latoneros 5, junto a la plaza de Puerta Cerrada.

De aquellos lejanos tiempos quedaron en el centro de Madrid exiguos solares, en los que se aprovechó el metro cuadrado al máximo. Por tal motivo muchas casas se vieron obligadas a crecer en altura, quedando con un acceso comunitario en la planta baja. Esta entrada funcionaba en muchos casos como local comercial y desde allí se accedía a una escalera para subir hasta los pisos.    

Placa en la portada del número 57 de la calle Mayor.

En el número 57 de la calle Mayor de Madrid se encuentra una casa que luce una placa, escrita en español e inglés, que suele atraer a los numerosos turistas que pasan por allí. Nos cuenta que es el “Edificio más pequeño de Madrid”. La finca, situada junto a la Antigua Farmacia de la Reina Madre, consta de un bajo comercial y cuatro plantas con balcón. La fachada mide exactamente 3 metros y 58 centímetros.

Edificio estrecho del número 57 de la calle Mayor.

Existen algunos ejemplos parecidos de viviendas estrechas en otras calles de la ciudad. Me he puesto manos a la obra y he ido con la cinta métrica midiendo casa por casa. He confeccionado un listado en el que podemos encontrar otras casas con la fachada aún más reducida que ésta de la calle Mayor.

Edificio de la calle San Vicente Ferrer 24 entre los dos árboles, el más estrecho de Madrid.

El récord absoluto lo tiene un edificio con bajo y tres plantas en el número 24 de la calle San Vicente Ferrer (barrio de Maravillas o Malasaña). Mide nada menos que 2 metros y 40 centímetros y cada planta tiene una superficie de 54 metros cuadrados. 

Hoy día luce un aspecto algo abandonado. Se sabe que hace décadas fue una tahona y desde aquí se accedía al almacén de la harina. Curiosamente su entrada principal está en el número 23 de la calle de la Palma y, entre los dos bloques, comparten un jardín interior común.

Edificio de la calle Abades 22.

En el corazón del barrio de Embajadores, en el número 22 de la calle Abades se levanta un edificio cuya fachada mide tan solo 2 metros y 82 centímetros.


Edificio de la calle Postas 6 y detalle de la primera planta, con la lápida en recuerdo de Pérez Galdós.

En la bulliciosa calle Postas, que une la calle Mayor con la Plaza Mayor, nos encontramos en el número 6 el tradicional comercio de artículos religiosos “Sobrinos de Pérez”, fundado en 1867. Una lápida en la fachada recuerda que Benito Pérez Galdós lo citó en su magistral obra “Fortunata y Jacinta”. Su fachada mide 3 metros y 15 centímetros.

Edificio sobre la tienda de Caramelos Paco, en la calle Toledo 55.

El edificio de la calle Toledo número 55 comparte en su portal un acceso de servicio a la mítica tienda de Caramelos Paco, fundada en 1934. Su estrecha fachada mide tan solo 3 metros y 54 centímetros.

Edificio estrecho en la calle Imperial 14.

En la calle Imperial número 14 nos encontramos con un comercio llamado curiosamente “La Casa Vertical”, en alusión a esta singular finca.  La fachada se encuentra retranqueada entre las fincas de los números 12 y 16. Mide 3 metros y 64 centímetros.

Edificios de los números 19 y 21 de la calle Marqués de Santa Ana.

La calle Marqués de Santa Ana nace en la calle del Pez y llega hasta la calle del Espíritu Santo, en el barrio de Universidad. En el número 19 hay un edificio cuya fachada mide 4 metros y 20 centímetros. Junto a éste, el inmueble del número 21 tiene unas dimensiones similares.

Casa del escritor Pedro Calderón de la Barca  en la calle Mayor 61.

El edificio de la calle Mayor número 61 tiene una rica historia. Aquí vivió el escritor Pedro Calderón de la Barca, entre 1663 y 1681. El insigne escritor fue Capellán del Rey y sacerdote de la cercana iglesia de San Salvador. Tras su fallecimiento el 25 de mayo de 1681, fue enterrado en este templo ya desaparecido, que se levantaba junto a la actual plaza de la Villa. 

Lápida en memoria de Calderón en la primera planta de la calle Mayor 61. 

Este edificio estrecho fue salvado “in extremis” de la piqueta en 1859, gracias al tesón del gran escritor, periodista y madrileñista Ramón de Mesonero Romanos. Este autor rogó a los albañiles que no lo demolieran, pero como se negaron se enfrentó con ellos a bastonazos. Afortunadamente el propietario llegó a un acuerdo con el Ayuntamiento, que le permitió añadir dos pisos más en el inmueble y colocó una lápida conmemorativa. Esta fachada mide 4 metros y 36 centímetros.

Edificios estrechos en los números 6 y 8 de la calle Latoneros.

Si paseamos por el centro de Madrid y nos fijamos detenidamente en su caserío tradicional, podremos encontrar edificios estrechos en numerosas calles. Tenemos varios ejemplos en el número 3 de la calle Felipe III , en la calle Latoneros número 5, 6 y 8, o bien en los números 1, 6, 8 y 119  de la calle Toledo, entre otros.

Edificio de la calle Felipe III número 3, con balcones y pequeñas ventanas.

Finca de cuatro alturas en la calle Toledo número 119.

Antiguamente hubo una casa en Madrid que estaba considerada como la más pequeña de la Villa. Se la conocía popularmente la “Casa de las Cinco Tejas”, por tener la misma anchura que ocupaban cinco piezas de teja cubriendo su tejado de lado a lado. Estuvo en pie hasta 1851 en la calle de Santa Ana, en pleno Rastro.

Imagen de la “Casa del Ataúd” en la calle Alcalá esquina a la calle Caballero de Gracia. Fuente :  http://www.memoriademadrid.es/


Recordamos también que entre la calle Alcalá y la calle del Caballero de Gracia se levantaba un estrecho y alargado inmueble. Era conocido popularmente con el siniestro nombre de la “Casa del Ataud”, debido a la forma de su solar. El chaflán tenía una anchura de tan solo 4,92 metros. Esta casa fue demolida en 1907 para construir en su solar el bellísimo Metrópolis, considerado por muchos como el edificio más icónico de Madrid.


Fotografías : Elena Alajarín.

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2023.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.


San Nicolás, la iglesia más antigua de Madrid.

SAN NICOLÁS, LA IGLESIA MÁS ANTIGUA DE MADRID.  Vista de la entrada principal al templo desde la plaza de San Nicolás. La iglesia más antigu...