domingo, 12 de junio de 2022

El Círculo de Bellas Artes, atalaya de la Cultura madrileña.

EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES, ATALAYA DE LA CULTURA MADRILEÑA.



Edificio del Círculo de Bellas Artes de Madrid (CBA), en la calle Alcalá 42.

Como si de una auténtica atalaya se tratara, el Círculo de Bellas Artes de Madrid se alza en el número 42 de la calle Alcalá con su inexpugnable torre vigilada por Minerva, diosa de la sabiduría y de las artes. Fue construido entre 1919 y 1926 por el gran arquitecto Antonio Palacios (1874-1945) con un coste de seis millones de pesetas de la época (36.000 €). 

El inmueble sobresale por sus grandes volúmenes y fachadas de estilo ecléctico, erigiéndose como un destacado icono urbano en dicha vía, aunque el acceso principal se encuentra en la calle Marqués de Casa Riera.

Tarjeta postal de la empresa Hauser y Menet (1920-1925). Fuente: http://www.memoriademadrid.es/

Este importantísimo centro de creación y difusión cultural de alcance internacional tiene una activa programación de actividades en la que destacan las artes plásticas, la literatura, las ciencias, la filosofía, el cine o el teatro. 

Proyecto firmado por Antonio Palacios en 1919 para el Círculo. Fachada de la calle Marqués de Casa Riera. Fuente :  http://hiddenarchitecture.net/

El origen del Círculo se remonta a comienzos de 1880, cuando un grupo de artistas decide  fundar una institución que les permitiera programar sus propias exposiciones y alejarse del férreo control oficial y el gusto conservador de la época. Su fundación oficial tuvo lugar el 16 de abril de ese año en el número 5 de la calle Barquillo

Su primer presidente fue el pintor Juan Martínez de Espinosa, contando inicialmente con 267 socios. Entre sus más conocidos directivos a lo largo de su historia destacan el dramaturgo y premio Nobel Jacinto Benavente, el comediógrafo Carlos Arniches, o el periodista Joaquín Calvo Sotelo.

Antigua piscina del Círculo, hoy desaparecida, que podía verse desde un suelo de cristal del vestíbulo. Fuente :  http://hiddenarchitecture.net/

Antigua sala de la biblioteca del Círculo. Fuente:  https://www.circulobellasartes.com/

Desde su fundación y hasta la construcción del edificio actual, el Círculo pasó por numerosas sedes madrileñas. Reconocidos personajes de la historia de España han tenido relación con esta institución, como un joven Pablo Picasso que acudía a sus clases de pintura, o el novelista Ramón del Valle-Inclán, que estrenó su primera obra en el Teatro con su compañía “El Cántaro Roto”.

El rey Alfonso XIII en la azotea del CBA durante la inauguración en 1926. Fuente : https://www.abc.es/madrid

Vestíbulo principal y arranque de la gran escalera. 

Nada más entrar al Círculo por la entrada principal de la calle Marqués de Casa Riera, unas escaleras nos conducen al amplio vestíbulo. Desde allí nace la monumental escalera de mármol blanco, cuyos brazos nos conducen a sus seis plantas. A mano izquierda podemos ver la Sala Goya, utilizada para exposiciones,  y a nuestra derecha unas puertas con artísticas vidrieras nos permiten acceder al café-restaurante La Pecera.   

Gran escalera, en cuyos huecos estaban antiguamente los ascensores de madera.

Puertas de acceso al café-restaurante "La Pecera" desde el vestíbulo.

La sala más espectacular del inmueble se encuentra en la segunda planta. Es el llamado Salón de Baile, con las características columnas pareadas muy del estilo de Palacios, coronado por una ecléctica y colorista bóveda. 

Salón de Baile  rematado con una bóveda. Al fondo, antiguo acceso a la Sala Fernando de Rojas.
Detalle de la bóveda del Salón de Baile.
Lateral del Salón de Baile con ventanales que miran a la calle Alcalá. Detalle de las molduras del techo y de las columnas pareadas que lo decoran.

Una de las tradiciones más antiguas de este centro es la celebración del Baile de Máscaras durante la noche del sábado de Carnaval. El primer baile tuvo lugar en 1881 en el Teatro de la Comedia.  Tras la prohibición de los carnavales tras la guerra civil, y un breve paréntesis entre 1948 y 1950  el que se celebraron “bailes de exaltación de los trajes regionales”, no se recuperó totalmente esta tradición hasta 1984.

Antigua imágen del Salón de Baile. Fuente :  http://hiddenarchitecture.net/

Fiesta de Carnaval a comienzos del s. XX. Fuente : https://www.abc.es/madrid

Cartel del Baile de Máscaras de 1911, obra de Rafael de Penagos.  Fuente: https://elpais.com/ 

En 1892 se encargó el primer cartel anunciador del baile al pintor Cecilio Plá. A comienzos del siglo XX se instituyó un Concurso anual al que se presentaban los mejores ilustradores de la época. Por ello el Círculo atesora una gran colección de carteles, realizados por prestigiosos artistas como Salvador Bartolozzi, Rafael Penagos, Federico Ribas o Eulogio Varela, entre otros muchos.

Cartel del Baile de Máscaras de 1913, celebrado en el Teatro Real. Autor desconocido.  Fuente: https://elpais.com/ 

Cartel del Baile de Máscaras de 1934, obra de Bernardo Mezquita.  Fuente: https://elpais.com/ 

Como anécdota, señalar que en los años 60 del siglo XX, el Círculo se convirtió en un casino clandestino, con mesas de cartas y ruletas. Ocupaba la histórica Sala de las Columnas y contaba con la connivencia de las autoridades, en una época en la que el juego estaba prohibido en España. 

Sala de las Columnas del CBA en la actualidad. Fuente:  https://www.circulobellasartes.com/

El CBA fue poco a poco sumiéndose en una decadencia de la que logró salvarse a mediados de los años 80, con la renovación de la Junta directiva, la creación de un consorcio que buscó fuentes de financiación externas y la renovación de las instalaciones.

Panorámica del bar-terraza de la azotea y estatua de la diosa Minerva. Fuente: https://www.circulobellasartes.com/

Detalle de la decoración de piedra y cerámica del torreón, utilizado antiguamente como sala donde se impartían clases de pintura.

Desde hace unos años su azotea es una de las atracciones turísticas más visitadas de Madrid, debido a su amplio bar-terraza situada a 56 metros de altura, con espectaculares vistas sobre la calle Alcalá, la Gran Vía y la plaza de Cibeles.  

Vistas de la calle de Alcalá y la zona norte de Madrid desde la azotea. A la derecha vemos el Instituto Cervantes, construido por Antonio Palacios en 1918.
Estatua de la diosa Minerva, emblema del Círculo. 

Detalle de la parte posterior de la diosa Minerva, creada en 1964 por Juan Luis Vassallo.

Aunque la estatua de la diosa Minerva que corona el Círculo aparecía en el proyecto original de Palacios, no se instaló entonces por falta de presupuesto. En 1966 se colocó en la azotea esta escultura en bronce de Juan Luis Vassallo. con un peso de más de 3.000 kilos y una altura de 7,50 metros.  Según cuentan las crónicas, para su instalación se emplearon tres grúas, siendo más elevado el gasto de todo este montaje que el coste de la propia escultura.

Rincón de La Pecera que mira a la calle Alcalá, con las características columnas pareadas muy utilizadas por Antonio Palacios. 
Parte central del salón de la Pecera, con la escultura "El salto de Léucade", obra de Moisés de Huerta. 

Parte de la planta baja y toda la fachada que mira a la calle Alcalá está ocupada por su conocida cafetería-restaurante “La Pecera”, con una terraza en la calle protegida por un enorme toldo con el logotipo del CBA, obra de Alberto Corazón. Conserva la decoración original de Palacios y está adornada con varias obras de arte, entre las que destaca la escultura "El salto de Léucade", obra de Moisés de Huerta. 

En la cuarta planta podemos ver La Fuentecilla, el remate en forma de fuente del pináculo de la cúpula del Salón de Baile.  Fuente : https://www.circulobellasartes.com/

El Círculo es una entidad cultural privada en la que colaboran organismos oficiales y empresas privadas. Se financia con las aportaciones de sus más de 3.000 socios, de los patrocinadores y con el alquiler de sus salas para eventos externos o rodaje de películas. Toda su programación se difunde a través de la revista Minerva, la emisora Radio Círculo y una amplia presencia en las redes sociales. 

Patio de butacas del Teatro Fernando de Rojas. Fuente : https://www.circulobellasartes.com/

El edificio tiene una superficie de 15.000 m2 dedicados a la Cultura. Dispone del Teatro Fernando de Rojas,  tres salas de exposiciones, siete salas de usos polivalentes, una planta entera dedicada a talleres y cursos de dibujo, pintura y grabado, y un cine-estudio. 

Para  algunas de estas actividades es necesario contar con el carnet de socio del CBA, como el acceso a la Biblioteca o la Sala de Billares. La entidad conserva un fondo patrimonial de más de 1200 piezas de pintura, escultura, grabados, dibujos, carteles, documentos y libros.

Sala de Juntas (plta. 3ª). Lugar de reunión del órgano rector del CBA y sala polivalente. Está adornada con obras artísticas de su fondo patrimonial.  Fuente : https://www.circulobellasartes.com/

La Sibila Casandra, escultura en pórfido negro obra de 1917 del artista  Juan Cristóbal, situada en el rellano de la escalera.

Esta Institución realiza más de 3.000 actividades anuales y recibe la visita anual de más de 1.300.000 personas. Uno de los actos públicos más conocidos y populares del Círculo es la Lectura Continuada del Quijote, que realiza cada año el 23 de abril, Día Internacional de Libro.

Balconada de la segunda planta que mira a la calle Marqués de Casa Riera. La fachada repite el esquema de las columnas pareadas que hay en el interior de esa planta, en el Salón de Baile. 

Esquina exterior del edificio. En la exposición dedicada en 2001 en el CBA al arquitecto Palacios, autor de este portentoso edificio, se compuso un Soneto en el que estaba escrito: "tiene la admirable propiedad de mantenerse todo sobre una pequeña columna".

 

Muchas gracias a Sofía García, Coordinadora de Comunicación, por abrirme las puertas del Círculo. Fotografías de Elena Alajarín.

 

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa 2022.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor.

 

miércoles, 18 de mayo de 2022

Real Casino de Madrid, el fastuoso palacio de Alcalá 15.

REAL CASINO DE MADRID, EL FASTUOSO PALACIO DE ALCALÁ 15.

Fachada principal del Real Casino de Madrid en la calle Alcalá nº 15.

Junto a la nueva “milla de oro” de Madrid, que parte de la Puerta del Sol y se extiende hasta la calle Sevilla, en el número 15 de la calle Alcalá se alza el Real Casino de Madrid. Atravesar su gran portón de rica forja es adentrarse en un excepcional palacio, que atesora un riquísimo patrimonio artístico de carácter privado desde su inauguración en 1910.

Gran portón de entrada al Casino, diseñado por el arquitecto José López Sallaberry.

La historia del Casino se remonta a comienzos del s. XIX, cuando en el Café de Sólito, que estuvo situado entre las calles Príncipe y Manuel Fernández y González, se reunía un grupo de tertulianos. En 1836 estos jóvenes progresistas, hastiados de un clima social excesivamente politizado, decide fundar en la calle del Príncipe el Casino. 

Antigua ruleta de juego conservada en el Casino.

Eligen el nombre de casino alejándose de cualquier connotación política, con el único fin de crear un espacio social y recreativo exclusivo para socios. El Casino se ubicaría posteriormente en otras sedes de la calle Príncipe 12, en el palacio del Marqués de Santiago de la Carrera de San Jerónimo y en el Palacio de la Equitativa de la calle Alcalá.

Palacio de la Equitativa en 1902, última sede del Casino antes de la construcción del edificio actual en 1910. Fuente: http://www.memoriademadrid.es/

Cuando el número de socios se acercaba al millar, la Junta decidió convocar en 1903 un concurso internacional para construir un nuevo edificio. A él se presentaron proyectos de 27 prestigiosos arquitectos, pero ninguno logró convencer a la  mayoría y el concurso quedó desierto. 

Pasillo de la planta baja, dónde se muestran enmarcados varios planos originales presentados por los arquitectos al concurso de 1903. 

Los socios decidieron refundir varias de las propuestas presentadas bajo la supervisión del arquitecto municipal José López Sallaberry, socio del Casino que entonces estaba involucrado en el diseño de la cercana Gran Vía. Para evitar la incompatibilidad profesional, los planos fueron firmados por su cuñado Luis Esteve.

Escalera de Honor del Casino de estilo francés y toques modernistas, construida por José López Sallaberry.

Para su construcción, los socios invirtieron cuantiosas sumas de dinero, no escatimando en ningún detalle del mismo. Se emplearon los materiales más nobles, la decoración corrió a cargo de los artistas más prestigiosos del momento, y se amueblaron las estancias con detalles del mejor gusto de la época. Inaugurado en 1910, destaca en la calle Alcalá por su fachada asimétrica de estilo ecléctico. 

Detalle de las lámparas decorativas en el pasillo de la planta baja.

Tras atravesar la entrada principal y subir un tramo de escaleras, accedemos al Patio de Honor, dónde nace la fabulosa escalera imperial. Esta es la imagen más representativa y conocida por el gran público, un auténtico emblema del Casino de clara influencia francesa.

Escalera de honor del Casino, vista desde la planta principal.

En la planta baja encontramos el Salón Príncipe, un gran salón de actos multifuncional de moderno diseño.  En esa mima planta el Bar las Estancias, decorado con maderas al estilo inglés, nos sumerge en una relajada atmósfera de charlas y copas entre los socios.

Barra y rincón del bar Las Estancias.

En la primera planta merece la pena asomarse al Salón Alcalá, cuyos enormes ventanales, y su terraza adornada con grandes arcos que sobresalen en la fachada de la calle Alcalá.

Salón Alcalá, cuya terraza se abre a la arquería de la fachada principal.

 Artes decorativas y obras artísticas se reparten por todos los rincones del edificio, como el conocido grupo escultórico de Mateo Inurria “Las tres edades de la Mujer”, o el boceto de bronce que realizó Mariano Benlliure para el monumento madrileño a Emilio Castelar en la plaza del mismo nombre. 

Esculturas "Las tres edades de la Mujer", obras de Mateo Inurria.

Una soberbia colección de relojes procedentes de la antigua Sociedad Española de Relojería se distribuyen por todo el edificio, cubierto además con valiosas alfombras de la Real Fábrica de Tapices.

Uno de los relojes de época de la colección del Casino, situado en un pasillo de la planta principal.

El espectacular Salón Real está considerada la estancia más noble del Casino. Profusamente adornado con molduras y estucos de estilo rococó, su techo abovedado está cubierto de pinturas. El espacio está iluminado con luz natural por dos bovedillas de cristales de colores y también por dos enormes arañas de cristal de La Granja

Vista general del Salón Real. Fuente:  https://madridfilmoffice.com/

"La toilette de Venus", cuadro de Manuel Benedito situado en el Salón Real. 

"El Conjuro", obra del pintor Julio Romero de Torres.


Contiene una importante colección de desnudos femeninos y paisajes de los artistas  Benedito, Cecilio Plá, Romero de Torres, Emilio Sala o Sotomayor, y angelotes esculpidos por Benlliure, entre otras obras.  El frontal del escenario está cubierto por una enorme vidriera clásica de la prestigiosa Casa Maumejean.

Detalle de la rica decoración del techo del Salón Real, con el friso de amorcillos y los ángelotes, obras de Mariano Benlliure.

Detalle del escenario del Salón Real, cubierto por una artística cristalera pintada a mano por la Casa Maumejean.

La tercera planta puede considerarse como la zona más ilustrada del edificio. En la conocida como “Salón del Torito”, por una estatua de un astado obra de Isidore Bonheur de la mesa central, se reúnen los socios periódicamente en variadas tertulias. Precisamente una copia de esta escultura se entrega anualmente como Premio Taurino del Casino a figuras destacadas del mundo  de los toros.  

Salón del Torito, con la escultura del toro en el centro de la mesa de tertulias.

Una de las salas de lectura de la Biblioteca.

Esta planta dispone de varias salas de lectura. Por los pasillos encontramos los armarios-archivo clásicos de fichas, dónde están catalogados todos los libros de la Biblioteca. 

Detalle de un armario con los libros encuadernados. Contienen las fichas con el catálogo de los fondos de la Biblioteca.

Vista general de la gran Biblioteca neogótica del Casino.

Lo más impresionante de esta planta es la gran Biblioteca neogótica. Procedente de su anterior sede del palacio de la Equitativa, fue construida a finales del siglo XIX por el cerrajero Asins en hierro para prevenir incendios, copiando el modelo de la biblioteca del Palacio del Senado.

Sillón de lectura de estilo inglés, junto a dos antiguas máquinas de escribir.

Rincón de la Biblioteca neogótica, dividida en dos plantas de estanterías.

A finales del s. XX el Casino se encontraba en un estado de decadencia. La situación se resolvió traspasando en 1986 su gestión a la sociedad Gran Círculo. Con ello se mantenía la actividad del casino y sus miembros y a la vez se daba entrada a actividades sociales y eventos privadas que aportaban capital. Hoy día esta concesión la tiene la empresa Nh Hoteles. Con ello se consiguió restaurar el edificio, modernizar sus instalaciones, aumentar los socios y unirse con todos los honores a la rica actividad social y cultural madrileña.

La escalera de Honor vista desde la planta principal.

En la parte superior del edificio se aloja desde 1990 La Terraza del Casino, el exclusivo restaurante del chef Paco Roncero galardonado con dos estrellas Michelín, cuyos salones tienen vistas espectaculares a la calle Alcalá.

Cuádrigas del antiguo edifico BBVA, vistas desde la Terraza del Casino.

Decoración vanguardista en un salón del restaurante La Terraza del Casino.

El inmueble fue declarado en 1993 Bien de Interés Cultural. En marzo de 2021 la Casa de S. M. el Rey concedió al Casino el título de Real, que desde entonces luce en su escudo y en su imagen corporativa. Este club privado ofrece a los socios numerosas actividades culturales como conciertos, conferencias, exposiciones, tertulias o catas de vino. Además el edificio está dotado de gimnasio, piscina, peluquería, salas de juego, bar y comedor, entre otros servicios. 

Detalle de la rejería de forja de estilo francés de los balcones del Patio de Honor.
 

Mi mayor agradecimiento a Rosa Figueroa, del Departamento de Comunicación del Real Casino de Madrid, por su gran amabilidad al enseñarme el edificio y todas las facilidades dadas para la realización de las fotografías.

Fotografías: Elena Alajarín.

 

Copyright © José Luis Rodríguez-Checa  2022.

Prohibida la reproducción total o parcial del artículo y las fotografías, salvo autorización escrita del autor. 

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