SAN NICOLÁS, LA IGLESIA MÁS ANTIGUA DE MADRID.
La iglesia más antigua de Madrid es la de San Nicolás de Bari, también llamada San Nicolás de los Servitas por la congregación religiosa que la custodia desde 1825. Se encuentra situada en la placita de San Nicolás, a medio camino entre la calle Mayor y la plaza del Biombo.
Lo más destacable de este pequeño edificio es la torre-campanario, situada en la cabecera del templo. Es de planta cuadrada, construida en ladrillo visto. Presenta una decoración de arcos de herradura y arcos lobulados ciegos, apoyados sobre columnitas de mármol, al más puro estilo mudéjar. Está coronada con un cuerpo de campanas construido en el s. XVIII, rematado con un chapitel de pizarra de estilo herreriano.
.Según los historiadores, se cree que pudo ser originariamente una mezquita musulmana con su torre minarete. El campanario fue construido aproximadamente en el siglo XII, cuando la ciudad ya había sido reconquistada por las tropas cristianas. En el Fuero de Madrid de 1202 ya aparecía San Nicolás como una de las diez parroquias de la Villa.
La iglesia sufrió una profunda reforma en el s. XVII, dándole el aspecto que presenta en la actualidad. Tiene planta de cruz latina, con tres naves separadas por arcos de medio punto. Conserva un gran arco toral de herradura en el altar mayor, una bóveda de crucería gótica (finales del s. XV) en el ábside, una puerta con decoración de yeserías de estilo plateresco en el presbiterio, y un artesonado mudéjar del s. XVI en su nave central, pieza única en Madrid.
En 1805 la iglesia fue declarada en ruina y su advocación se trasladó a la desaparecida Iglesia de San Salvador, siendo abandonado el edificio. Durante la ocupación francesa fue utilizada como cuartel y almacén. Posteriormente se utilizó como sala de ensayos de la Banda Real, hasta que en 1825 fue cedida a la Orden de los frailes Siervos de María (Servitas), que la restauró y abrió al culto.
El altar mayor de estilo neoclásico está presidido por una imagen de Nuestra Señora de los Dolores, talla del siglo XVIII con el corazón atravesado por los siete puñales.
La capilla situada a la derecha de la nave central es de 1675 y conserva el altar dedicado a San Nicolás. Nacido en Turquía en el siglo III (d.C.), este santo dedicó su vida a los pobres y necesitados, llegando a ser ordenado obispo. Sus restos se veneran en la Basílica de San Nicolás en Bari (Italia).
La entrada principal por la exigua plaza de San Nicolás presenta una portada barroca de granito. Bajo el frontón triangular partido vemos un medallón del que sobresale la imagen de San Nicolás, esculpida por Luis Salvador Carmona (s. XVIII).
La vecina calle Juan de Herrera recuerda al famosísimo arquitecto que estuvo enterrado en esta iglesia desde 1597, hasta que fué trasladado a su localidad natal de Maliaño (Santander). Una placa recuerda también que en este templo fue bautizado en 1583 Alonso de Ercilla, conquistador de Chile y autor del poema épico “la Araucana”.
En la actualidad es la parroquia de la comunidad italiana de Madrid. Todos los domingos se celebra una misa enteramente en idioma italiano. Esta Iglesia tiene un gran valor sentimental para mí, ya que aquí contraje matrimonio en 1997 y me volví a casar de nuevo en 2022, cuando celebré las Bodas de Plata.
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2025.
Fotografías : © Elena Alajarín.
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